Si no temen ustedes que les piquen las ortigas, vengan conmigo por el estrecho sendero que conduce al pabellón, y veremos lo que sucede dentro de éste...

sábado, 31 de mayo de 2008

Todavía no

La fervorosa noche y el susurro permantente del mar me descocen prolijamente las prendas inservibles: todas, una por una, caen blandas a mis pies.
Solo y desnudo, la fe puesta en la última dulzura de una mirada amorosa, espero y me niego a morir, morir en pena y enojo, morir sin sabor, morir sin haber revivido toda la belleza que conosco, sin haber atestiguado, morir sin haber muerto.

sábado, 10 de mayo de 2008

Como una mirada es desde el cielo

Como una mirada es desde el cielo un sacramento disparado, un gruñido es desde el hombre un rostro suficiente puro, un hércules que, en afilada cacería, esparce armónicos desnudos como flechas o promesas a la aurora y que no espera a que esta gracia al fin se pose en cada nido seco.

sábado, 3 de mayo de 2008

Es una estampida el horizonte

Es una estampida el horizonte que, imposible, lengua de belleza o luz bajo los párpados: tan valientes, tan humanos, como dentro del madero sin conocimiento es una lágrima el rocío que ahora ya va a amanecer: "no soy Abraham, soy una música distinta".
Entre el comedor y la cocina, qué nueva partícula ayer se deslizaba fugitiva amorosa, indiferente de tan nueva dulzura, en intervalos curvos como platos deliciosos o parábolas tan bellas como el reino de los cielos.

domingo, 20 de abril de 2008

Claro y delicado un cuerpo abierto dice el cielo

Claro y delicado un cuerpo abierto dice el cielo, espesando como nunca sus delicias allá lejos, ¿Su mirada-madriguera es en el tiempo? Una chinita, sus pasitos en el tallo y la flor ya se desmaya.
Estas pequeñitas... ¿son capaces de morderse las raices y luego abrir los ojos y buscarse, presentarse enamoradas de la música o del abrazo íntimo de las estrellas?

martes, 25 de marzo de 2008

Hoy no creo en llamaradas frias aleteando

Hoy no creo en llamaradas frias aleteando qué se yo qué sutilezas en mi oído a no ser que sea la burla precisa necesaria de un dios verdadero que destroce cada vértice y abandone al polígono empapado de un modo nunca matemático y mucho menos amoroso.
Por último un esquema que contenga el goteo persistente de la herida no sería del todo insoportable si me lo enrrostrara alguien que quiero, o que deseo, o que envidio, o que llamo siempre por su nombre desde el cuerpo mio tan antiguo y tan pesado.

martes, 18 de marzo de 2008

Ahora que el exceso

(A ver si ahora por fin...)

Ahora que el exceso de una fiebre de palacios estallando no palpita demasiado cerca, es el silencio, un estirado cielo, lo que permanece respirando blandamente y grueso, recostado en una alfombra. A veces una encíclica dictada desde regiones cada vez más lejos, un columpio resistente a la sonrisa de los niños, o una voz tan delicada que, tejiendo sin querer cristales rojos (la sangre, la belleza) se distrae locamente en la sensible y no resuelve.

lunes, 17 de marzo de 2008

Si yo no he recogido suficientes

Si yo no he recogido suficientes, si yo no he escogido los correctos, no importa, éstos son:
No sé si es una intimidad calentada por cansancio de infinito, un nido secreto al fondo, una herejía siempre a punto de tocar el vértice del ángulo perfecto por imaginario. Sé que por lo menos significa una molestia, como un dolor de espaldas.
Es categoría y es sensible, espacio mental y con mis dedos una música que vuelve sobre un único pulso y se derrama en armónicos no diré perfectos, ni siquiera convincentes: no diré nada.
Sí, los lirios ya son monumentos; ¿Immanuel Kant participa de una cena fabulosa y su imagen ya no se refleja en los espejos? ¡Por favor! Estallan como dragones furiosos todas estas almas pequeñitas, los niños amados por San Francisco de Asís.
Estoy triste, Jesús.

jueves, 13 de marzo de 2008

A ver si ahora por fin

A ver si ahora por fin se abre la puerta y en la arena se dispersan los idiomas y en mi cuerpo-flecha se fijan los colores. ¿o es que sólo quedarán viejos tumores luego del jucio a pie descalzos?
¿Y qué será en la superficie, en lo más profundo por eterno? Si Aquiles naufragó con la tortuga ¿Qué clase de poeta escribirá sobre fractales sin perder de vista al amor de sus amores? Es ruidoso el cálculo maldito de variables infantiles si éstas no se duermen nunca. Perdonemos, si podemos, pero en otra parte.
Adivina mi carta y deja a un lado el suspiro de los cerros impacientes. Busquemos el pudor exacto, la llave y su cerrojo.
Y cada vez que el tiempo se haga parte y testifique nuestro escándalo, no rasguemos vestiduras, sólo detengámonos a triunfar con un respiro nuevo y más profundo.
No es suficiente todo esto y en mis huesos algo como un perro hambriento se estremece.

Continuará...

jueves, 6 de marzo de 2008

Es pura nostalgia

Es pura nostalgia sacar de la herradura el barro y la experiencia. En la tierra era toda la violencia entre las patas contra el piso que aún palpita el eco en los oídos esta fina competencia que es capaz de hacer brotar flores adentro, más adentro que, tal vez, no sé, que una madre.
En la noche cada herida se hace agua y en el sueño todo el líquido se escurre doloroso entre las patas. No hay mosaico que mañana en la mañana se haga cargo de esta pérdida y nunca un verdadero despertar será tan asombroso que pueda desatar estas palizas.

domingo, 3 de febrero de 2008

Serpientes

Arne. ¿Cómo percibes, Gabriel, amigo, el tono delicado de estos meses de verano?
Gabriel. Me gusta tu pregunta, Arne, veo que tú también has visto lo tenue en el murmullo del espíritu contra la sugestión de la vista y las serpientes de verano. Aparentemente no queda nada, nada. Porque ya todo ha sido dicho, está disponible, y lo único sensato es sentarse a esperar.
Arne. ¿Esperar qué?
Gabriel. Nuestro turno, nuestra oportunidad para demostrar lo que "somos". Ya no queremos la paz. Esta palabra, al igual que las palabras "amor" o "verdad", han perdido su significado, y los ingenuos que aún las guardan han oído hablar de caminos, miradas, que conducen a ella, pero ello ocurre en el silencio, en el anonimato... y nosotros esperamos a los testigos de nuestra felicidad.
Arne. ¿A quiénes te refieres con nosotros?
Gabriel. A mí y a cuantos deseamos quemarnos vivos y el desplome de la torre de Babel.
Arne. Pero yo he notado que tú también has recogido los signos, el rastro del despliegue sagrado en cada esquina...
Gabriel. Sí, creo que hay una ruta de regreso. Tiene que ver con recuperar el control de la realidad. Superar la sensación de que un "sistema" nos oprime y nos maneja como títeres. Éste es justamente el triunfo de la banalidad. Porque una vez que abandonas tu puesto en el timón, termina tu viaje. Ésto no significa que el hombre es la medida de todas las cosas, como tanta gente insiste en vociferar desde un resentimiento feroz. No. El misterio es más grande que la verdad.
Arne. ¿Puedes decir algo más de esa ruta de regreso?
Gabriel. Sí. Tiene que ver sobretodo con la música y el cuerpo. Una vez que tú logras unirlos, puedes maravillarte de cómo se esparce sin cálculo la belleza en la amistad entre hombre y lo divino. Existe una parte oculta y una manifiesta. La oculta no la dominas: tu corazón late sin esfuerzo. La manifiesta también está fuera de tu alcance, porque la apariencia es el espacio cedido desde siempre al intercambio y es tierra de nadie. Las manchas de oxígeno, el interminable escapar de las puertas, el temor de los días donde hay muerte, el pétalo de lirio, los animales libres, todo empieza a ser palpable y se entronca en un escalofrío desafiante. Mansos como palomas y astutos como serpientes.

domingo, 13 de enero de 2008

Natalia

Se llamaba Natalia y su voz era la del ángel frente al fuego. Nunca tuvo miedo. Nunca lloró su verguenza. En éste, el pais de la queja y la trampa, donde siempre es demasiado tarde y cada alma espera junto a su cofre una razón para mantenerlo cerrado, en este desierto de arenas malditas nadie pudo ver la intensidad del cielo el oro puro al fondo en su mirada. Ella sí. Pero nadie quiso saber nada de una pequeña Magdalena cuyo suave abogado estaba tan lejos: estaba perdida.
No estoy perdida -dijo un día Natalia a su madre-, tú no conoces el orden extraorinario de los hilos que se estiran, el destino avanzando hasta lo bello. Ahora me voy porque tú no me quieres. Le temes al cambio y estás muy apegada a mí, por eso sufres, mamá. Sé que un día todo esto será claro para tí. Pero ahora debo partir.
A los 14 años, Natalia se vio forzada a salir de su pais, sola y con la fuerza del infierno empozada en el alma. Llevó su fuego por Europa, quiso beber el cáliz de la fe en el Asia menor, luego vivió varios años en Egipto y allí, entre el polvo y la noche, por fin entendió que jamás regresaría. Creció como una víbora, como un soldado, un pez de la belleza, entre la seguridad de lo innombrado y la precariedad de la ciencia.
Pocas mujeres tienen el conocimiento profundo, pocos hombre han oído la respuesta en el viento, nadie ha olvidado tan rápidamente todo esto como Mujer-sin-lugar, como ahora se hace llamar Natalia.

sábado, 5 de enero de 2008

Lo que siempre nace

Lo que siempre nace en espiral
desde lo oscuro en tu pupila
se da una vuelta de pestañas
roza invisible la sien
y es recogido por tus cejas
que prometen sostenerlo
pero luego cae en un suspiro apenas curvo por la piel de tu nariz
se divide
esparce un poco pero
todo vuelve hasta la comisura de tus labios y se adentra
negro al centro al fondo en lo que es rojo.

jueves, 3 de enero de 2008

Chao Lao

"Tan pronto como aparecen nombres sabed que es hora de detenerse"
(Tao Te King)
"Hay mucha distancia entre la copa y el borde de los labios"
(Anceo, del que es costumbre afirmar que no se sabe nada fuera de que dio ocasión de este adagio, según cuenta Kierkegaard)
Un vaso de ron
Y aquí debajo

El polvo erizado sobre un latido solo
La luz cae

Más abajo

Relámpagos de sangre
Tejido sensible de agua
Raíces disparadas en lo cóncavo
El túmulo pinchado por la cruz
Y al centro abajo Adán y Eva señalando
El eje en la piel del kultrún

Si más abajo arena, un ojo, espejo, o la etiqueta...

Acaso el Tao
Este trago de ron.

Ciencia y Poesía III

(Viene de Ciencia y poesía I y II)

Cuando aceptamos que el verso libre no es en realidad absolutamente libre, sino que obedece al ritmo y a la sonoridad, aceptamos también que el poeta que escribía sonetos en el siglo de oro –si no era un pedante o un snob- utilizaba también el verso libre, en el sentido más estricto de este concepto. Así, de un modo parecido a como los teólogos dicen que, en el fondo, los patriarcas y profetas fueron todos cristianos, Newton y Copérnico, sin saberlo, trabajaban dentro del ámbito de la relatividad. Con la misma lógica también se puede decir que la música de Bach cabe dentro de la politonalidad, e incluso, desde un sentido profundo, si escuchamos con oídos nuevos, Bach es también es atonal. "Lo posible es sólo una parcela de lo imposible", dice el poeta Juarroz, y así también lo tonal es sólo una región de la atonalidad. Otros fueron los que se inventaron, por comodidad, a un profeta de los doce tonos y adalid del buen temperamento. Muchas escuelas o tradiciones caen en la maldición bíblica ("Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos...") cuando adoran al contenido y no se dan cuenta de que antes es el continente: el hombre-niño que crea.
Por último, para iluminar aquella cuestión pendiente acerca de si lo que descubre la ciencia existía antes de que se nombrara cito nuevamente a Claudio Bunster:
"...Nos reunimos algúnos físicos para hablar sobre el tiempo. Estuve tomando con él (con Stephen Hawking) hasta las cuatro de la mañana. Porque Hawking toma. Toma Brandy. Y Hawking habla muy lentamente porque habla con esa máquina que le articula la voz. Estuve muchas horas con él y con otra gente. Pero la discusión era entre los dos. Y Hawking es un científico extraordinariamente ortodoxo, extraordinaramente clásico en su pensamiento. En este asunto del descubrimiento y de la invención, Hawking por ningún motivo acepta que la teoría de la relatividad se inventó. Entonces yo le pregunté, ¿pero cómo, por qué no se inventó? Y el respondió, "porque estaba actuando desde mucho antes de que naciera Einstein".(...)Entonces yo le mencioné otra teoría. No, dijo, ésa se inventó. ¿Y por qué?, le dije. "Porque no resultó". No, respondí, eso es falso, porque hubo otra teoría que necesitó treinta años para que resultara, pero luego resultó para otra cosa. Y continué, allí te vas a dar vuelta la chaueta y me vas a decir que en el momento que empezó a resultar comenzó a ser un descubrimiento y dejó de ser invención. Entonces se corrió y me dijo: we are splitting hairs. (...)Entonces yo le dije a Hawkings, vamos a hacer una votación. Había como ochenta físicos. Y por mayoría muy amplia la gente pensó que las cosas se inventan y no se descubren."

viernes, 28 de diciembre de 2007

El príncipe organista

Los tubos estirados se deshacen de toda la violencia del mal sueño y su ley engarza un difícil padrenuestro de corazones secuestrados.
Es el príncipe organista que defiende nuestros reinos y sostiene el cerco estrecho de armonías en ardiente contrapunto.
Afuera es el limbo y niños ciegos
Números salvajes esperando un salto de tritono
Quintas paralelas que no llegan.
Que éste no sea el que ha de venir.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Tú agradeces al viento sus diamantes

Mercenarios detrás de las dunas
tres bocas llenas de luz y plomo
¿Quién los vistió de esos colores?
¿Quién les da de comer?
Las mujeres nunca olvidan lo que ellos no recuerdan
Porque no tienen oídos y está bien que sea así
Para que los corazones salten de sus órbitas
Buscando el desierto y lo que
Vive
Fuera del poema
Al borde de tus labios
Tacto y arcoiris
A todos nos importan estas cosas.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ciencia y Poesía II

(Viene de Ciencia y poesía I)

"Poesía y ciencia se plantean idéntica interrogante: el borde de un abismo común y sólo sus modos de investigación difieren", dijo Saint John Perse. George Steiner va más allá y dice que "la epistemología y la lingüística de la ausencia real (Mallarmé) son congruentes con la física de los agujeros negros" y, por otra parte, "la pulverización de la cohesión psíquica en fragmentos cargados de energía centrífuga y fugaz que lleva a cabo Rimbaud se corresponde no sólo a con la evolución moderna de la física de partículas sino, más rigurosamente, con las especulaciones sobre la antimateria." En su opinión, "tales reciprocidades en el nivel de la percepción y la investigación no pueden ser del todo fortuitas".
Para explorar estas reciprocidades, cito a continuación las descripciones que un músico y un físico hacen de su proceso creativo porque contienen una bonita coincidencia:

"Estudiamos y escudriñamos en espera de nuestro placer, guiados por nuestro olfato, y, de repente, un obstáculo desconocido se nos pone en el camino. Experimentamos una sacudida, un choque, y este choque fecunda nuestra potencia creadora" (Igor Strawinsky, Poética Musical, EMECÉ editores, Buenos Aires, 1946, p.61.)
"Encontrar conceptos que calcen con la naturaleza se parece mucho a resolver un crucigrama. En el crucigrama puede haber algunas partes de la cuadrícula que completamos fácilmente, pero a veces encontramos zonas en las que podemos llenar todas excepto una o dos definiciones obstinadas, entonces sabemos que estamos tras la pista correcta y llevamos al límite nuestros cerebros por las palabras faltantes, cuando, con un flash de inspiración, vemos que las palabras obstinadas pueden ser encajadas mediante un cambio completo en aquellas que ya habíamos aceptado"(P.W.Bridgman, The logic of modern physics, Macmillan Paperbacks Edition, New York, 1927, p.202)
Todo descubrimiento, logro o acierto artístico o científico tiene dos características:
Desde un punto de vista sicológico, es precedido por la misma tensión anímica en el sujeto, un estado de gracia, si se quiere, en el que pueden recibir aquel flash de inspiración. El psiquiatra Otto Dörr, al revisar la vida y obra de algunos importantes genios en su obra La palabra y la música (Ediciones U. Diego Portales, 2007), verifica que esta capacidad receptiva es endógena y está ligada a la melancolía. Está implícita, además, en aquella definición de Jakobson de la función poética, donde "el eje de la combinación se proyecta sobre el eje de la selección". Esto significa que el poeta no "discurre" el poema ya que todas sus partes están íntimamente imbricadas, como las voces de una fuga en stretto o las formas fractales de los árboles, y por lo tanto sólo es posible concebirlo en un sólo instante, de una sola vez. Detectamos un poema que carece de esta unidad cuando decimos que "no se sostiene". De un modo análogo, es fácil imaginar al científico que de pronto "ve" una igualdad con ambos términos simultáneamente.
Por otra parte, pareciera que la novedad no significa exactamente "un avance" dentro de una acumulación progresiva, sino una reinterpretación de la tradición enmarcándola dentro de un ámbito delimitado y abriendo uno mayor. T.S. Kuhn, en su Estructura de las revoluciones científicas, hablaba de "paradigmas" incompatibles, pero yo simpatizo más con el físico Claudio Bunster, premio nacional de ciencias, cuando en una entrevista (Ciencia y poesía, Lom editores) habla de "aproximación": "La teoría de Einsten, afirma, no demostró que Newton estaba equivocado, porque dentro de cierto ámbito de aproximación, Newton seguirá siempre teniendo razón". Del mismo modo, Stravinsky y Shoenberg pusieron al sistema tonal, el esqueleto musical de occidente, en un lugar relativo, pero aún podemos disfrutar de Bach desde la aproximación debida. Como en otras cosas, aquí no se trata de abolir sino de llevar a su plenitud.

Gradus ad Parnassum II

Había prometido traducir el sabroso prólogo que Johann Joseph Fux dedica al lector de su famoso tratado de contrapunto en forma de diálogo Gradus ad Parnassum, y ahora que tenemos lectores, estos tenues propósitos personales se cargan con algo del peso del compromiso y el honor.
Paul Hindemith, en el capítulo introductorio de su Craft of musical composition (1937), hace un diagnóstico de la enseñanza de la composición de su propia época a partir del texto de Fux. Cita el prólogo y compara la labor de resistencia de Fux con la del compositor contemporáneo. Estos párrafos no tienen desperdicio y serán dados a conocer en este mismo blog prontamente.
Al igual que Fux, pido excusas, aunque no por la humildad de mi estilo, sino por mi inglés de colegial. Adiós, provecho, y sean indulgentes.

El Prólogo del autor para el lector

"Algunas personas tal vez se pregunten porqué me he empeñado en escribir sobre música, habiendo tantos trabajos de hombres sobresalientes que han tratado el tema de forma más exhaustiva y docta; y, particularmente, porqué deberería hacerlo justo en este tiempo en el que la música se ha hecho casi arbitraria y los compositores se rehúsan a ser limitados por ningun precepto ni principio, detestando el mismo nombre de escuela y ley como a la muerte misma. Ante esto quiero hacer mi propósito claro. Ciertamente ha habido muchos autores famosos por su enseñanza y competencia, quienes han dejado una gran cantidad de trabajos en teoría de la música; pero en la práctica de la escritura de la música ellos han dicho muy poco, y este poco no es comprendido fácilmente. Generalmente, ellos se han contentado con entregar unos pocos ejemplos, y nunca han sentido la necesidad de inventar un método simple por el cual el novicio pueda progresar gradualmente, ascendiendo paso a paso para lograr maestría en este arte. Yo no seré intimidado por los más ardientes enemigos de la escuela, ni por la corrupción de los tiempos.
La medicina es dada a los enfermos, y no a aquellos quienes están en buena salud. Como sea, mis esfuerzos no tienden -ni me considero con la fuerza- a detener el curso de un torrente avanzando precipitadamente más allá de sus bordes. No creo que pueda llamar de vuelta a los compositores desde la insanidad desbocada de su escritura a los estándares normales. Que cada uno siga su propio consejo. Mi objeto es ayudar a las personas jóvenes que quieren aprender. Yo conocí y aún conosco a muchos que tienen finos talentos y están de lo más ansiosos por estudiar; como sea, faltando sentido (means) y un profesor, ellos no pueden realizar su ambición, sino que permanecen, como si nada (as it were), para siempre desesperadamente sedientos.
Buscando una solución para este problema, comenzé, desde entonces, hace muchos años, a trabajar un método similar a aquel por el cual los niños aprenden las primeras letras, luego sílabas, luego combinaciones de sílabas, y finalmente cómo leer y escribir. Y ésto no ha sido en vano. Cuando usé este método en la enseñanza observé que los pupilos hicieron asombrosos progresos en un corto tiempo. Entonces pensé que debía retribuir un servicio al arte si yo lo publicaba por el beneficio de los jóvenes estudiantes, y compartía con el mundo musical la experiencia de casi treinta años, durante los cuales yo serví a tres emperadores (en lo cual podría con toda modestia sentirme orgulloso). Por otra parte, como Cicerón citaba desde Platón: "No vivimos para nosotros solos: nuestras vidas pertenecen también a la patria, a nuestros parientes y a nuestros amigos."
Notarás, querido lector, que he entregado muy poco espacio en este libro a la teoría y mucho más a la práctica, ya que (la acción siendo la prueba de la excelencia) ésta era la mayor necesidad.
Finalmente en aras a un mejor entendimiento y una mayor claridad, he usado la forma de diálogo. Por Aloysius, el maestro, me refiero a Palestrina, la celebrada luz de la música, de Praeneste (o, como otros dicen, Praeeste), a quien yo debo todo lo que sé de este arte y cuya memoria nunca dejaré de cuidar con un sentimiento de la más honda reverencia. Por Josephus yo designo al pupilo que desea aprender el arte de la composición.
Para terminar, no te ofendas ante la humildad de mi estilo, ya que no reclamo a la latinidad otra cosa que lo que de un viajero regresando a la tierra que alguna vaz llamó "su casa". Y yo preferíría antes ser comprensible que parecer elocuente. Adiós, provecho, y se indulgente."
Anotaciones relacionadas:
Gradus ad Parnassum (El comienzo del diálogo y una introducción de Alfred Mann)
Taco y punta, bailaremos (La Orquesografía, otro tratado en forma de diálogo)
El arte de la fuga I, II (Serie dedicada a la forma contrapuntística por excelencia)

viernes, 21 de diciembre de 2007

Dictado III

Qué tonalidad en su madriguera dibujamos con los dedos. Una melodía que es apenas el olor inmenso de este cielo-pez escurridizo. No la suerte espesa que se deja al fondo del tazón, sino la burla, esquirla devorada por su forma apenas diferente de su ausencia como la ofensa perdonada.
Perdido el horizonte, el ojo se hace puro y violento. Entonces deseamos, entre otras cosas, besar el agua viva, última puerta luego de la cáscara, la fisión del átomo en la piel del niño-espíritu descalzo, desatar la fiebre en el comedor y derramar suficiente sangre entre las sábanas del matrimonio.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Ciencia y poesía I

Cuando era un niño, mi primera profundización independiente en un área específica del conocimiento, más allá de lo que enseñan en los colegios, fue la astronomía y la astronáutica. Me bastó con memorizar los nueve planetas (entonces eran nueve) y sus propiedades, algunas cifras poco intuitivas como la velocidad de la luz, y los hitos más significativos de la exploración espacial para sentirme el portavoz de un saber poderoso, un iniciado. Cuando me lo reconocían, me sentía halagado, diferente, y me sonrojaba. Otras veces, cuando el camino se tornaba muy solitario, aparecía cierta primera melancolía por la unidad perdida y la irremediable incomprensión.
Así, muchos niños se transforman de sopetón en expertos paleontólogos, geógrafos, o, más recientemente, en hábiles programadores de computadoras. Esta disposición natural se libera al primer contacto solitario y casual con alguna enciclopedia, atlas, hardware o software, con una visita al museo, o simplemente con el contacto con la naturaleza, y al principio sólo es conducida caóticamente por la curiosidad más acuciante y el asombro. También mi hermano menor, a su vez, encontró en los reportes del clima de la televisión no sé qué hechizo y se entregó al estudio de estos fenómenos.
¿Cuál es el papel de la poesía en esta etapa de la vida?
Alguien podría decir que ninguno, pero yo creo que el acercamiento de un niño a la ciencia es siempre poético. Más que coleccionando datos o contenidos, el niño está explorando las metáforas, o sea, modelando el continente. Su alma se ensancha cuando estima por primera vez lo que mide un año-luz y adquiere consistencia cuando compara la masa del diplodoco con los objetos ya conocidos. Construye su paisaje interior con las palabras que él quiere, del mismo modo que una epopeya funda una nación. En definitiva, como el primer hombre que nombró al fuego, el niño practica una ciencia indistinguible de la poesía. El científico que cuide de esta capacidad fundadora, como el poeta, creará más realidad y se apegará a la prescripción de Nietzsche de "Ver la ciencia con la óptica del artista, y el arte, con la de la vida". Novalis, poeta e ingeniero, se resistía a la parcelación de estas actividades: "Sólo los poetas deberían ocuparse de los líquidos, y sólo a ellos debería escucharlos la ardiente juventud; los laboratorios habrían de ser templos y los seres humanos honrar con amor sus llamas y sus aguas, glorificándose por ello". La disputa acerca de si el descubrimiento científico es o no invención humana queda pendiente.

CONTINUARÁ...

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