Si no temen ustedes que les piquen las ortigas, vengan conmigo por el estrecho sendero que conduce al pabellón, y veremos lo que sucede dentro de éste...
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jueves, 3 de enero de 2008

Ciencia y Poesía III

(Viene de Ciencia y poesía I y II)

Cuando aceptamos que el verso libre no es en realidad absolutamente libre, sino que obedece al ritmo y a la sonoridad, aceptamos también que el poeta que escribía sonetos en el siglo de oro –si no era un pedante o un snob- utilizaba también el verso libre, en el sentido más estricto de este concepto. Así, de un modo parecido a como los teólogos dicen que, en el fondo, los patriarcas y profetas fueron todos cristianos, Newton y Copérnico, sin saberlo, trabajaban dentro del ámbito de la relatividad. Con la misma lógica también se puede decir que la música de Bach cabe dentro de la politonalidad, e incluso, desde un sentido profundo, si escuchamos con oídos nuevos, Bach es también es atonal. "Lo posible es sólo una parcela de lo imposible", dice el poeta Juarroz, y así también lo tonal es sólo una región de la atonalidad. Otros fueron los que se inventaron, por comodidad, a un profeta de los doce tonos y adalid del buen temperamento. Muchas escuelas o tradiciones caen en la maldición bíblica ("Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos...") cuando adoran al contenido y no se dan cuenta de que antes es el continente: el hombre-niño que crea.
Por último, para iluminar aquella cuestión pendiente acerca de si lo que descubre la ciencia existía antes de que se nombrara cito nuevamente a Claudio Bunster:
"...Nos reunimos algúnos físicos para hablar sobre el tiempo. Estuve tomando con él (con Stephen Hawking) hasta las cuatro de la mañana. Porque Hawking toma. Toma Brandy. Y Hawking habla muy lentamente porque habla con esa máquina que le articula la voz. Estuve muchas horas con él y con otra gente. Pero la discusión era entre los dos. Y Hawking es un científico extraordinariamente ortodoxo, extraordinaramente clásico en su pensamiento. En este asunto del descubrimiento y de la invención, Hawking por ningún motivo acepta que la teoría de la relatividad se inventó. Entonces yo le pregunté, ¿pero cómo, por qué no se inventó? Y el respondió, "porque estaba actuando desde mucho antes de que naciera Einstein".(...)Entonces yo le mencioné otra teoría. No, dijo, ésa se inventó. ¿Y por qué?, le dije. "Porque no resultó". No, respondí, eso es falso, porque hubo otra teoría que necesitó treinta años para que resultara, pero luego resultó para otra cosa. Y continué, allí te vas a dar vuelta la chaueta y me vas a decir que en el momento que empezó a resultar comenzó a ser un descubrimiento y dejó de ser invención. Entonces se corrió y me dijo: we are splitting hairs. (...)Entonces yo le dije a Hawkings, vamos a hacer una votación. Había como ochenta físicos. Y por mayoría muy amplia la gente pensó que las cosas se inventan y no se descubren."

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ciencia y Poesía II

(Viene de Ciencia y poesía I)

"Poesía y ciencia se plantean idéntica interrogante: el borde de un abismo común y sólo sus modos de investigación difieren", dijo Saint John Perse. George Steiner va más allá y dice que "la epistemología y la lingüística de la ausencia real (Mallarmé) son congruentes con la física de los agujeros negros" y, por otra parte, "la pulverización de la cohesión psíquica en fragmentos cargados de energía centrífuga y fugaz que lleva a cabo Rimbaud se corresponde no sólo a con la evolución moderna de la física de partículas sino, más rigurosamente, con las especulaciones sobre la antimateria." En su opinión, "tales reciprocidades en el nivel de la percepción y la investigación no pueden ser del todo fortuitas".
Para explorar estas reciprocidades, cito a continuación las descripciones que un músico y un físico hacen de su proceso creativo porque contienen una bonita coincidencia:

"Estudiamos y escudriñamos en espera de nuestro placer, guiados por nuestro olfato, y, de repente, un obstáculo desconocido se nos pone en el camino. Experimentamos una sacudida, un choque, y este choque fecunda nuestra potencia creadora" (Igor Strawinsky, Poética Musical, EMECÉ editores, Buenos Aires, 1946, p.61.)
"Encontrar conceptos que calcen con la naturaleza se parece mucho a resolver un crucigrama. En el crucigrama puede haber algunas partes de la cuadrícula que completamos fácilmente, pero a veces encontramos zonas en las que podemos llenar todas excepto una o dos definiciones obstinadas, entonces sabemos que estamos tras la pista correcta y llevamos al límite nuestros cerebros por las palabras faltantes, cuando, con un flash de inspiración, vemos que las palabras obstinadas pueden ser encajadas mediante un cambio completo en aquellas que ya habíamos aceptado"(P.W.Bridgman, The logic of modern physics, Macmillan Paperbacks Edition, New York, 1927, p.202)
Todo descubrimiento, logro o acierto artístico o científico tiene dos características:
Desde un punto de vista sicológico, es precedido por la misma tensión anímica en el sujeto, un estado de gracia, si se quiere, en el que pueden recibir aquel flash de inspiración. El psiquiatra Otto Dörr, al revisar la vida y obra de algunos importantes genios en su obra La palabra y la música (Ediciones U. Diego Portales, 2007), verifica que esta capacidad receptiva es endógena y está ligada a la melancolía. Está implícita, además, en aquella definición de Jakobson de la función poética, donde "el eje de la combinación se proyecta sobre el eje de la selección". Esto significa que el poeta no "discurre" el poema ya que todas sus partes están íntimamente imbricadas, como las voces de una fuga en stretto o las formas fractales de los árboles, y por lo tanto sólo es posible concebirlo en un sólo instante, de una sola vez. Detectamos un poema que carece de esta unidad cuando decimos que "no se sostiene". De un modo análogo, es fácil imaginar al científico que de pronto "ve" una igualdad con ambos términos simultáneamente.
Por otra parte, pareciera que la novedad no significa exactamente "un avance" dentro de una acumulación progresiva, sino una reinterpretación de la tradición enmarcándola dentro de un ámbito delimitado y abriendo uno mayor. T.S. Kuhn, en su Estructura de las revoluciones científicas, hablaba de "paradigmas" incompatibles, pero yo simpatizo más con el físico Claudio Bunster, premio nacional de ciencias, cuando en una entrevista (Ciencia y poesía, Lom editores) habla de "aproximación": "La teoría de Einsten, afirma, no demostró que Newton estaba equivocado, porque dentro de cierto ámbito de aproximación, Newton seguirá siempre teniendo razón". Del mismo modo, Stravinsky y Shoenberg pusieron al sistema tonal, el esqueleto musical de occidente, en un lugar relativo, pero aún podemos disfrutar de Bach desde la aproximación debida. Como en otras cosas, aquí no se trata de abolir sino de llevar a su plenitud.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Ciencia y poesía I

Cuando era un niño, mi primera profundización independiente en un área específica del conocimiento, más allá de lo que enseñan en los colegios, fue la astronomía y la astronáutica. Me bastó con memorizar los nueve planetas (entonces eran nueve) y sus propiedades, algunas cifras poco intuitivas como la velocidad de la luz, y los hitos más significativos de la exploración espacial para sentirme el portavoz de un saber poderoso, un iniciado. Cuando me lo reconocían, me sentía halagado, diferente, y me sonrojaba. Otras veces, cuando el camino se tornaba muy solitario, aparecía cierta primera melancolía por la unidad perdida y la irremediable incomprensión.
Así, muchos niños se transforman de sopetón en expertos paleontólogos, geógrafos, o, más recientemente, en hábiles programadores de computadoras. Esta disposición natural se libera al primer contacto solitario y casual con alguna enciclopedia, atlas, hardware o software, con una visita al museo, o simplemente con el contacto con la naturaleza, y al principio sólo es conducida caóticamente por la curiosidad más acuciante y el asombro. También mi hermano menor, a su vez, encontró en los reportes del clima de la televisión no sé qué hechizo y se entregó al estudio de estos fenómenos.
¿Cuál es el papel de la poesía en esta etapa de la vida?
Alguien podría decir que ninguno, pero yo creo que el acercamiento de un niño a la ciencia es siempre poético. Más que coleccionando datos o contenidos, el niño está explorando las metáforas, o sea, modelando el continente. Su alma se ensancha cuando estima por primera vez lo que mide un año-luz y adquiere consistencia cuando compara la masa del diplodoco con los objetos ya conocidos. Construye su paisaje interior con las palabras que él quiere, del mismo modo que una epopeya funda una nación. En definitiva, como el primer hombre que nombró al fuego, el niño practica una ciencia indistinguible de la poesía. El científico que cuide de esta capacidad fundadora, como el poeta, creará más realidad y se apegará a la prescripción de Nietzsche de "Ver la ciencia con la óptica del artista, y el arte, con la de la vida". Novalis, poeta e ingeniero, se resistía a la parcelación de estas actividades: "Sólo los poetas deberían ocuparse de los líquidos, y sólo a ellos debería escucharlos la ardiente juventud; los laboratorios habrían de ser templos y los seres humanos honrar con amor sus llamas y sus aguas, glorificándose por ello". La disputa acerca de si el descubrimiento científico es o no invención humana queda pendiente.

CONTINUARÁ...

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