Si no temen ustedes que les piquen las ortigas, vengan conmigo por el estrecho sendero que conduce al pabellón, y veremos lo que sucede dentro de éste...

domingo, 3 de febrero de 2008

Serpientes

Arne. ¿Cómo percibes, Gabriel, amigo, el tono delicado de estos meses de verano?
Gabriel. Me gusta tu pregunta, Arne, veo que tú también has visto lo tenue en el murmullo del espíritu contra la sugestión de la vista y las serpientes de verano. Aparentemente no queda nada, nada. Porque ya todo ha sido dicho, está disponible, y lo único sensato es sentarse a esperar.
Arne. ¿Esperar qué?
Gabriel. Nuestro turno, nuestra oportunidad para demostrar lo que "somos". Ya no queremos la paz. Esta palabra, al igual que las palabras "amor" o "verdad", han perdido su significado, y los ingenuos que aún las guardan han oído hablar de caminos, miradas, que conducen a ella, pero ello ocurre en el silencio, en el anonimato... y nosotros esperamos a los testigos de nuestra felicidad.
Arne. ¿A quiénes te refieres con nosotros?
Gabriel. A mí y a cuantos deseamos quemarnos vivos y el desplome de la torre de Babel.
Arne. Pero yo he notado que tú también has recogido los signos, el rastro del despliegue sagrado en cada esquina...
Gabriel. Sí, creo que hay una ruta de regreso. Tiene que ver con recuperar el control de la realidad. Superar la sensación de que un "sistema" nos oprime y nos maneja como títeres. Éste es justamente el triunfo de la banalidad. Porque una vez que abandonas tu puesto en el timón, termina tu viaje. Ésto no significa que el hombre es la medida de todas las cosas, como tanta gente insiste en vociferar desde un resentimiento feroz. No. El misterio es más grande que la verdad.
Arne. ¿Puedes decir algo más de esa ruta de regreso?
Gabriel. Sí. Tiene que ver sobretodo con la música y el cuerpo. Una vez que tú logras unirlos, puedes maravillarte de cómo se esparce sin cálculo la belleza en la amistad entre hombre y lo divino. Existe una parte oculta y una manifiesta. La oculta no la dominas: tu corazón late sin esfuerzo. La manifiesta también está fuera de tu alcance, porque la apariencia es el espacio cedido desde siempre al intercambio y es tierra de nadie. Las manchas de oxígeno, el interminable escapar de las puertas, el temor de los días donde hay muerte, el pétalo de lirio, los animales libres, todo empieza a ser palpable y se entronca en un escalofrío desafiante. Mansos como palomas y astutos como serpientes.

domingo, 13 de enero de 2008

Natalia

Se llamaba Natalia y su voz era la del ángel frente al fuego. Nunca tuvo miedo. Nunca lloró su verguenza. En éste, el pais de la queja y la trampa, donde siempre es demasiado tarde y cada alma espera junto a su cofre una razón para mantenerlo cerrado, en este desierto de arenas malditas nadie pudo ver la intensidad del cielo el oro puro al fondo en su mirada. Ella sí. Pero nadie quiso saber nada de una pequeña Magdalena cuyo suave abogado estaba tan lejos: estaba perdida.
No estoy perdida -dijo un día Natalia a su madre-, tú no conoces el orden extraorinario de los hilos que se estiran, el destino avanzando hasta lo bello. Ahora me voy porque tú no me quieres. Le temes al cambio y estás muy apegada a mí, por eso sufres, mamá. Sé que un día todo esto será claro para tí. Pero ahora debo partir.
A los 14 años, Natalia se vio forzada a salir de su pais, sola y con la fuerza del infierno empozada en el alma. Llevó su fuego por Europa, quiso beber el cáliz de la fe en el Asia menor, luego vivió varios años en Egipto y allí, entre el polvo y la noche, por fin entendió que jamás regresaría. Creció como una víbora, como un soldado, un pez de la belleza, entre la seguridad de lo innombrado y la precariedad de la ciencia.
Pocas mujeres tienen el conocimiento profundo, pocos hombre han oído la respuesta en el viento, nadie ha olvidado tan rápidamente todo esto como Mujer-sin-lugar, como ahora se hace llamar Natalia.

sábado, 5 de enero de 2008

Lo que siempre nace

Lo que siempre nace en espiral
desde lo oscuro en tu pupila
se da una vuelta de pestañas
roza invisible la sien
y es recogido por tus cejas
que prometen sostenerlo
pero luego cae en un suspiro apenas curvo por la piel de tu nariz
se divide
esparce un poco pero
todo vuelve hasta la comisura de tus labios y se adentra
negro al centro al fondo en lo que es rojo.

jueves, 3 de enero de 2008

Chao Lao

"Tan pronto como aparecen nombres sabed que es hora de detenerse"
(Tao Te King)
"Hay mucha distancia entre la copa y el borde de los labios"
(Anceo, del que es costumbre afirmar que no se sabe nada fuera de que dio ocasión de este adagio, según cuenta Kierkegaard)
Un vaso de ron
Y aquí debajo

El polvo erizado sobre un latido solo
La luz cae

Más abajo

Relámpagos de sangre
Tejido sensible de agua
Raíces disparadas en lo cóncavo
El túmulo pinchado por la cruz
Y al centro abajo Adán y Eva señalando
El eje en la piel del kultrún

Si más abajo arena, un ojo, espejo, o la etiqueta...

Acaso el Tao
Este trago de ron.

Ciencia y Poesía III

(Viene de Ciencia y poesía I y II)

Cuando aceptamos que el verso libre no es en realidad absolutamente libre, sino que obedece al ritmo y a la sonoridad, aceptamos también que el poeta que escribía sonetos en el siglo de oro –si no era un pedante o un snob- utilizaba también el verso libre, en el sentido más estricto de este concepto. Así, de un modo parecido a como los teólogos dicen que, en el fondo, los patriarcas y profetas fueron todos cristianos, Newton y Copérnico, sin saberlo, trabajaban dentro del ámbito de la relatividad. Con la misma lógica también se puede decir que la música de Bach cabe dentro de la politonalidad, e incluso, desde un sentido profundo, si escuchamos con oídos nuevos, Bach es también es atonal. "Lo posible es sólo una parcela de lo imposible", dice el poeta Juarroz, y así también lo tonal es sólo una región de la atonalidad. Otros fueron los que se inventaron, por comodidad, a un profeta de los doce tonos y adalid del buen temperamento. Muchas escuelas o tradiciones caen en la maldición bíblica ("Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos...") cuando adoran al contenido y no se dan cuenta de que antes es el continente: el hombre-niño que crea.
Por último, para iluminar aquella cuestión pendiente acerca de si lo que descubre la ciencia existía antes de que se nombrara cito nuevamente a Claudio Bunster:
"...Nos reunimos algúnos físicos para hablar sobre el tiempo. Estuve tomando con él (con Stephen Hawking) hasta las cuatro de la mañana. Porque Hawking toma. Toma Brandy. Y Hawking habla muy lentamente porque habla con esa máquina que le articula la voz. Estuve muchas horas con él y con otra gente. Pero la discusión era entre los dos. Y Hawking es un científico extraordinariamente ortodoxo, extraordinaramente clásico en su pensamiento. En este asunto del descubrimiento y de la invención, Hawking por ningún motivo acepta que la teoría de la relatividad se inventó. Entonces yo le pregunté, ¿pero cómo, por qué no se inventó? Y el respondió, "porque estaba actuando desde mucho antes de que naciera Einstein".(...)Entonces yo le mencioné otra teoría. No, dijo, ésa se inventó. ¿Y por qué?, le dije. "Porque no resultó". No, respondí, eso es falso, porque hubo otra teoría que necesitó treinta años para que resultara, pero luego resultó para otra cosa. Y continué, allí te vas a dar vuelta la chaueta y me vas a decir que en el momento que empezó a resultar comenzó a ser un descubrimiento y dejó de ser invención. Entonces se corrió y me dijo: we are splitting hairs. (...)Entonces yo le dije a Hawkings, vamos a hacer una votación. Había como ochenta físicos. Y por mayoría muy amplia la gente pensó que las cosas se inventan y no se descubren."

viernes, 28 de diciembre de 2007

El príncipe organista

Los tubos estirados se deshacen de toda la violencia del mal sueño y su ley engarza un difícil padrenuestro de corazones secuestrados.
Es el príncipe organista que defiende nuestros reinos y sostiene el cerco estrecho de armonías en ardiente contrapunto.
Afuera es el limbo y niños ciegos
Números salvajes esperando un salto de tritono
Quintas paralelas que no llegan.
Que éste no sea el que ha de venir.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Tú agradeces al viento sus diamantes

Mercenarios detrás de las dunas
tres bocas llenas de luz y plomo
¿Quién los vistió de esos colores?
¿Quién les da de comer?
Las mujeres nunca olvidan lo que ellos no recuerdan
Porque no tienen oídos y está bien que sea así
Para que los corazones salten de sus órbitas
Buscando el desierto y lo que
Vive
Fuera del poema
Al borde de tus labios
Tacto y arcoiris
A todos nos importan estas cosas.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ciencia y Poesía II

(Viene de Ciencia y poesía I)

"Poesía y ciencia se plantean idéntica interrogante: el borde de un abismo común y sólo sus modos de investigación difieren", dijo Saint John Perse. George Steiner va más allá y dice que "la epistemología y la lingüística de la ausencia real (Mallarmé) son congruentes con la física de los agujeros negros" y, por otra parte, "la pulverización de la cohesión psíquica en fragmentos cargados de energía centrífuga y fugaz que lleva a cabo Rimbaud se corresponde no sólo a con la evolución moderna de la física de partículas sino, más rigurosamente, con las especulaciones sobre la antimateria." En su opinión, "tales reciprocidades en el nivel de la percepción y la investigación no pueden ser del todo fortuitas".
Para explorar estas reciprocidades, cito a continuación las descripciones que un músico y un físico hacen de su proceso creativo porque contienen una bonita coincidencia:

"Estudiamos y escudriñamos en espera de nuestro placer, guiados por nuestro olfato, y, de repente, un obstáculo desconocido se nos pone en el camino. Experimentamos una sacudida, un choque, y este choque fecunda nuestra potencia creadora" (Igor Strawinsky, Poética Musical, EMECÉ editores, Buenos Aires, 1946, p.61.)
"Encontrar conceptos que calcen con la naturaleza se parece mucho a resolver un crucigrama. En el crucigrama puede haber algunas partes de la cuadrícula que completamos fácilmente, pero a veces encontramos zonas en las que podemos llenar todas excepto una o dos definiciones obstinadas, entonces sabemos que estamos tras la pista correcta y llevamos al límite nuestros cerebros por las palabras faltantes, cuando, con un flash de inspiración, vemos que las palabras obstinadas pueden ser encajadas mediante un cambio completo en aquellas que ya habíamos aceptado"(P.W.Bridgman, The logic of modern physics, Macmillan Paperbacks Edition, New York, 1927, p.202)
Todo descubrimiento, logro o acierto artístico o científico tiene dos características:
Desde un punto de vista sicológico, es precedido por la misma tensión anímica en el sujeto, un estado de gracia, si se quiere, en el que pueden recibir aquel flash de inspiración. El psiquiatra Otto Dörr, al revisar la vida y obra de algunos importantes genios en su obra La palabra y la música (Ediciones U. Diego Portales, 2007), verifica que esta capacidad receptiva es endógena y está ligada a la melancolía. Está implícita, además, en aquella definición de Jakobson de la función poética, donde "el eje de la combinación se proyecta sobre el eje de la selección". Esto significa que el poeta no "discurre" el poema ya que todas sus partes están íntimamente imbricadas, como las voces de una fuga en stretto o las formas fractales de los árboles, y por lo tanto sólo es posible concebirlo en un sólo instante, de una sola vez. Detectamos un poema que carece de esta unidad cuando decimos que "no se sostiene". De un modo análogo, es fácil imaginar al científico que de pronto "ve" una igualdad con ambos términos simultáneamente.
Por otra parte, pareciera que la novedad no significa exactamente "un avance" dentro de una acumulación progresiva, sino una reinterpretación de la tradición enmarcándola dentro de un ámbito delimitado y abriendo uno mayor. T.S. Kuhn, en su Estructura de las revoluciones científicas, hablaba de "paradigmas" incompatibles, pero yo simpatizo más con el físico Claudio Bunster, premio nacional de ciencias, cuando en una entrevista (Ciencia y poesía, Lom editores) habla de "aproximación": "La teoría de Einsten, afirma, no demostró que Newton estaba equivocado, porque dentro de cierto ámbito de aproximación, Newton seguirá siempre teniendo razón". Del mismo modo, Stravinsky y Shoenberg pusieron al sistema tonal, el esqueleto musical de occidente, en un lugar relativo, pero aún podemos disfrutar de Bach desde la aproximación debida. Como en otras cosas, aquí no se trata de abolir sino de llevar a su plenitud.

Gradus ad Parnassum II

Había prometido traducir el sabroso prólogo que Johann Joseph Fux dedica al lector de su famoso tratado de contrapunto en forma de diálogo Gradus ad Parnassum, y ahora que tenemos lectores, estos tenues propósitos personales se cargan con algo del peso del compromiso y el honor.
Paul Hindemith, en el capítulo introductorio de su Craft of musical composition (1937), hace un diagnóstico de la enseñanza de la composición de su propia época a partir del texto de Fux. Cita el prólogo y compara la labor de resistencia de Fux con la del compositor contemporáneo. Estos párrafos no tienen desperdicio y serán dados a conocer en este mismo blog prontamente.
Al igual que Fux, pido excusas, aunque no por la humildad de mi estilo, sino por mi inglés de colegial. Adiós, provecho, y sean indulgentes.

El Prólogo del autor para el lector

"Algunas personas tal vez se pregunten porqué me he empeñado en escribir sobre música, habiendo tantos trabajos de hombres sobresalientes que han tratado el tema de forma más exhaustiva y docta; y, particularmente, porqué deberería hacerlo justo en este tiempo en el que la música se ha hecho casi arbitraria y los compositores se rehúsan a ser limitados por ningun precepto ni principio, detestando el mismo nombre de escuela y ley como a la muerte misma. Ante esto quiero hacer mi propósito claro. Ciertamente ha habido muchos autores famosos por su enseñanza y competencia, quienes han dejado una gran cantidad de trabajos en teoría de la música; pero en la práctica de la escritura de la música ellos han dicho muy poco, y este poco no es comprendido fácilmente. Generalmente, ellos se han contentado con entregar unos pocos ejemplos, y nunca han sentido la necesidad de inventar un método simple por el cual el novicio pueda progresar gradualmente, ascendiendo paso a paso para lograr maestría en este arte. Yo no seré intimidado por los más ardientes enemigos de la escuela, ni por la corrupción de los tiempos.
La medicina es dada a los enfermos, y no a aquellos quienes están en buena salud. Como sea, mis esfuerzos no tienden -ni me considero con la fuerza- a detener el curso de un torrente avanzando precipitadamente más allá de sus bordes. No creo que pueda llamar de vuelta a los compositores desde la insanidad desbocada de su escritura a los estándares normales. Que cada uno siga su propio consejo. Mi objeto es ayudar a las personas jóvenes que quieren aprender. Yo conocí y aún conosco a muchos que tienen finos talentos y están de lo más ansiosos por estudiar; como sea, faltando sentido (means) y un profesor, ellos no pueden realizar su ambición, sino que permanecen, como si nada (as it were), para siempre desesperadamente sedientos.
Buscando una solución para este problema, comenzé, desde entonces, hace muchos años, a trabajar un método similar a aquel por el cual los niños aprenden las primeras letras, luego sílabas, luego combinaciones de sílabas, y finalmente cómo leer y escribir. Y ésto no ha sido en vano. Cuando usé este método en la enseñanza observé que los pupilos hicieron asombrosos progresos en un corto tiempo. Entonces pensé que debía retribuir un servicio al arte si yo lo publicaba por el beneficio de los jóvenes estudiantes, y compartía con el mundo musical la experiencia de casi treinta años, durante los cuales yo serví a tres emperadores (en lo cual podría con toda modestia sentirme orgulloso). Por otra parte, como Cicerón citaba desde Platón: "No vivimos para nosotros solos: nuestras vidas pertenecen también a la patria, a nuestros parientes y a nuestros amigos."
Notarás, querido lector, que he entregado muy poco espacio en este libro a la teoría y mucho más a la práctica, ya que (la acción siendo la prueba de la excelencia) ésta era la mayor necesidad.
Finalmente en aras a un mejor entendimiento y una mayor claridad, he usado la forma de diálogo. Por Aloysius, el maestro, me refiero a Palestrina, la celebrada luz de la música, de Praeneste (o, como otros dicen, Praeeste), a quien yo debo todo lo que sé de este arte y cuya memoria nunca dejaré de cuidar con un sentimiento de la más honda reverencia. Por Josephus yo designo al pupilo que desea aprender el arte de la composición.
Para terminar, no te ofendas ante la humildad de mi estilo, ya que no reclamo a la latinidad otra cosa que lo que de un viajero regresando a la tierra que alguna vaz llamó "su casa". Y yo preferíría antes ser comprensible que parecer elocuente. Adiós, provecho, y se indulgente."
Anotaciones relacionadas:
Gradus ad Parnassum (El comienzo del diálogo y una introducción de Alfred Mann)
Taco y punta, bailaremos (La Orquesografía, otro tratado en forma de diálogo)
El arte de la fuga I, II (Serie dedicada a la forma contrapuntística por excelencia)

viernes, 21 de diciembre de 2007

Dictado III

Qué tonalidad en su madriguera dibujamos con los dedos. Una melodía que es apenas el olor inmenso de este cielo-pez escurridizo. No la suerte espesa que se deja al fondo del tazón, sino la burla, esquirla devorada por su forma apenas diferente de su ausencia como la ofensa perdonada.
Perdido el horizonte, el ojo se hace puro y violento. Entonces deseamos, entre otras cosas, besar el agua viva, última puerta luego de la cáscara, la fisión del átomo en la piel del niño-espíritu descalzo, desatar la fiebre en el comedor y derramar suficiente sangre entre las sábanas del matrimonio.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Ciencia y poesía I

Cuando era un niño, mi primera profundización independiente en un área específica del conocimiento, más allá de lo que enseñan en los colegios, fue la astronomía y la astronáutica. Me bastó con memorizar los nueve planetas (entonces eran nueve) y sus propiedades, algunas cifras poco intuitivas como la velocidad de la luz, y los hitos más significativos de la exploración espacial para sentirme el portavoz de un saber poderoso, un iniciado. Cuando me lo reconocían, me sentía halagado, diferente, y me sonrojaba. Otras veces, cuando el camino se tornaba muy solitario, aparecía cierta primera melancolía por la unidad perdida y la irremediable incomprensión.
Así, muchos niños se transforman de sopetón en expertos paleontólogos, geógrafos, o, más recientemente, en hábiles programadores de computadoras. Esta disposición natural se libera al primer contacto solitario y casual con alguna enciclopedia, atlas, hardware o software, con una visita al museo, o simplemente con el contacto con la naturaleza, y al principio sólo es conducida caóticamente por la curiosidad más acuciante y el asombro. También mi hermano menor, a su vez, encontró en los reportes del clima de la televisión no sé qué hechizo y se entregó al estudio de estos fenómenos.
¿Cuál es el papel de la poesía en esta etapa de la vida?
Alguien podría decir que ninguno, pero yo creo que el acercamiento de un niño a la ciencia es siempre poético. Más que coleccionando datos o contenidos, el niño está explorando las metáforas, o sea, modelando el continente. Su alma se ensancha cuando estima por primera vez lo que mide un año-luz y adquiere consistencia cuando compara la masa del diplodoco con los objetos ya conocidos. Construye su paisaje interior con las palabras que él quiere, del mismo modo que una epopeya funda una nación. En definitiva, como el primer hombre que nombró al fuego, el niño practica una ciencia indistinguible de la poesía. El científico que cuide de esta capacidad fundadora, como el poeta, creará más realidad y se apegará a la prescripción de Nietzsche de "Ver la ciencia con la óptica del artista, y el arte, con la de la vida". Novalis, poeta e ingeniero, se resistía a la parcelación de estas actividades: "Sólo los poetas deberían ocuparse de los líquidos, y sólo a ellos debería escucharlos la ardiente juventud; los laboratorios habrían de ser templos y los seres humanos honrar con amor sus llamas y sus aguas, glorificándose por ello". La disputa acerca de si el descubrimiento científico es o no invención humana queda pendiente.

CONTINUARÁ...

martes, 18 de diciembre de 2007

Dictado II

Un solo pulso grave, el eje horizontal pulsado por detrás, y los corazones se despiertan. A la deriva el brillo, la belleza. Qué álgebra de hilos de araña se escabulle dejando en el vacío las distancias. Porque no se trata de armarle un discurso a los sentidos y contarle a los amigos: "lo que subyace bajo todas las cosas es la feroz batalla entre la vida y la forma". No. Cada segundo se apoya en una bestia distinta.
(Cuatro tortugas sostienen al mundo. El búho está dentro y nadie aún ha fijado sus límites. El ciervo, temblando junto a las tablas de la ley, está adentro. Los grandes felinos también están adentro. La apariencia, hija del espíritu de devoración, entona el salmo perfecto en sus pupilas. El petirrojo es Orfeo y Jesucristo y Lao Tse. ¿Dónde está su corazón, su triunfo?)
Conocemos el extremo opuesto: el ruido blanco de todo el espectro alcanzando la meta. Los aplausos. El juicio final y la espantosa homogeneidad de la nueva Jerusalén. Sugiera ésto una circularidad o alguna otra geometría, lo que se respira es la sugerencia misma. La muerte no se lleva lo que aún no ha vivido.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Esculpir en el tiempo



"Antes de definir arte -o cualquier otro concepto- debemos responder una pregunta mucho más amplia: ¿Cuál es el sentido de la vida del hombre en la tierra? Tal vez estamos aqui para desarrollarnos espiritualmente. Si nuestra vida tiende a este enriquecimiento espiritual, entonces el arte es un medio para llegar a eso (Ésto, por supuesto, de acuerdo con mi definición de la vida). El arte debería ayudar al hombre en este proceso.Algunos dicen que el arte ayuda al hombre a conocer el mundo como cualquier otra actividad intelectual. Yo no creo en esta posibilidad de conocimiento. Yo soy casi agnóstico. El conocimiento nos distrae del próposito más importante en la vida. Mientras más sabemos, menos sabemos. Llegando más profundo nuestro horizonte se hace más angosto. El arte enriquece las propias capacidades espirituales del hombre y él puede entonces elevarse por sobre sí mismo para utilizar eso que llamamos libre albedrío."

Andrei Tarkovsky

Tarkovsky es para mi (tal vez junto con W. Herzog), uno de los únicos cineastas que permiten que las cosas sean lo que son, y no lo que ellos quieren que sean. Muchos directores utilizan al cine para desplegar su visión de mundo. Tarkovsky confía en que el mundo se revela él mismo. El arte en general está muy contaminado todavía con el culto al ego del romanticismo. Ya no se confía, por ejemplo, en la belleza pura de los sonidos y sus combinaciones (privilegio que gozaron Bach y Mozart), ahora los músicos quieren expresar las emociones o pasiones de la forma más ostentosa posible. Los intentos de hacer una música más "objetiva" o neoclásica, como se le llamó a principios del siglo XX (Stravinsky, Hindemit, Ravel, Prokofiev), desembocó en la escición total entre la música docta y el público, ávido de melodías con las que "identificarse".
Tarkovsky se inclina evidentemente hacia una espiritualidad oriental, específicamente al taoísmo y la filosofía del no-actuar. Todo lo que hacemos de espaldas al Tao, esto es, violentando el orden natural y dialéctico del cosmos, es cuando menos, vanidad. No-actuar lo entiendo como un dejarse llevar, una confianza (¿fe?) en que el mundo está a nuestro favor desde el inicio y que no debemos oponer ninguna resistencia defendiendo nuestras pequeñas empresas que muchas veces nacen de la falta de conocimiento de sí, y por lo tanto, destinadas al fracaso.
En la película Stalker, Tarkovsky cita un bello pasaje del Tao Te King:

"Cuando el hombre nace es tierno y débil
y cuando muere es duro y rígido.
Cuando las plantas están vivas son blandas y flexibles
y cuando están muertas son secas y rígidas.
Por eso, la dureza y la rigidez son compañeras de la muerte
y la blandura y la suavidad son compañeras de la vida.
Por eso, cuando un ejército es empecinado, será derrotado
cuando un árbol es duro será derribado.
Lo grande y fuerte declina
Lo suave y tierno prospera."

martes, 11 de diciembre de 2007

Carta

Querida Cristina:
¡Te extraño tanto! Aquí el silencio lo ocupa todo y cada vez que pienso en ti es un desgarro. Es que no está permitido: el paisaje es celoso y lo quiere todo de mi. A veces, el viento frio, un aleteo de gorrión (y luego la intención descarada de su sombra), la matemática extraña en las cortezas, los crujidos, eso femenino que se esconde en el rio, todo esto inunda mis sentidos, desciende con una autoridad aterradora, como un escalofrío, y se posa en mi espíritu... y entonces me abandono, corazón... me sumerjo. No en el gran Todo, en lo Uno, sino entre otras prescencias que no conozco. En esos momentos te busco dentro mío, te llamo, y algo tibio me encuentra, apenas vivo, en el lecho frio. Me has salvado tantas veces...¿Lo sabías?
No he podido escribirte antes porque en esta etapa del experimento debo trabajar en la Zona toda la noche y permanecer oculto durante el día. Pero hoy se presentó un dulce niño en mi puerta. ¡Sí, un niño! Estaba solo y era hermoso, me dijo que su padre lo había enviado a buscar una oveja perdida. Pensé que estaba soñando, que era el niño Jesús y que iba a llevarme con Él. Luego me pidió un pan y lo invité a la mesa. Me preguntaba insistentemente mi nombre y lo que estaba haciendo aquí solo. Yo, por supuesto, no le dije nada, inventé una historia poco convincente y finalmente se levantó decepcionado para irse. Entonces se me ocurrió que era ésta la oportunidad de hacerte llegar mis palabras: como ya estaba oscureciendo, le dije al niño que podía pasar la noche aquí en mi cuarto mientras yo trabajaba si llevaba una carta al pueblo la mañana siguiente. El niño es muy astuto y no quizo aceptar la propuesta mientras yo no le dijera mi nombre y de lo que se trataba mi "trabajo" nocturno. Accedí, Cristina, y tal vez me equivoqué, pero ya está hecho y me siento bien.
Escribo ahora mientras el niño se está dando un baño, en el segundo piso. Es agradable escuchar los sonidos que producen otros hombres nuevamente.
¿Cómo estás, mi amor? ¿Como está nuestra Leonor? Ha pasado tanto tiempo y siento que nuestra fe no declina. Tu última carta es maravillosa y me hace sentir muy cerca tuyo cada vez que la leo. Pero yo sé, amor: esto es durísimo. Y pienso que las promesas que hicimos libremente para nuestro bien no pueden ser más fuertes que el destino...


En este punto el papel carbonizado hace la escritura ilegible. Esta carta fue encontrada entre los restos de una cabaña incendiada junto al cuerpo de un hombre joven no identificado en el mes de julio de 2007 a 130km de Futaleufú, región de Aysén. Se desconoce la suerte del niño aludido en el texto.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Dictado I

Subirse a un tren en movimiento es comenzar a escribir del dictado del alma o lo que sea esto que ya no regresa nunca. Una escoria de la vida o la vida misma según otros. Peor: muchas veces son abortos que se esparcen en el mundo y algo pasa en mi estómago, me trago la angustia. Trato de pensar y escribir abriendo galerías no como termita glotona sino como el viento que visita los rincones olvidados con la seriedad con que Jesucristo hablaba a los leprosos. Lo diáfano de las tardes frias, solitarias, el paisaje tal como es cuando yo no estoy allí, los procesos ocultos, la digestión de esto que también late bajo todas las alfombras. El dolor no tarda cuando los que se han mirado a los ojos continúan haciéndolo. Abiertas o cerradas, las heridas, en su espectro, hacen heterogéneo el universo, no el cosmos griego tan saludable, sino el universo de los físicos y sus preguntas de enciclopedia. Como pirámides blancas en medio del desierto, como una estrella perdida en el bolsillo de un muerto bajo el mar. No se permiten más imágenes como esta última.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Habla un egipcio (año 3500 ac.): "Si tú no estás listo para morir, no eres feliz"

¿Cómo es la vida cotidiana al interior de un hogar egipcio? ¿Las madres leen cuentos a sus hijos para dormirlos? ¿almuerzan juntos?
¿Cuentos para dormir? ¿Cómo te vas a dormir si estás escuchando una historia? En las familias egipcias, la principal labor de la madre es la lectura o recitación de los relatos y poemas que los antiguos nos han regalado. Porque nosotros entendemos que ser madre no es sólo parir críos. Al igual que la ciénaga nos sostiene y nos alimenta, lo específico de ser madre es darles a sus hijos continuamente la vida, la vida del espíritu, y eso se hace entregándoles el significado poético de la realidad, para que no tropiecen en la arena, para que caminen seguros sobre el granito pulido, esta herencia de siglos de nombrar lo que antes no tenía nombre, y que ellos a su vez aprendan a arrebatarle significados a la muerte.
Para mí, la hora más importante del día es la dedicada a este ejercicio, que no es otra cosa que aprender a morir. Si tú no estás listo -ahora mismo mientras hablamos- para morir, significa que no eres feliz. Por eso cada día nos reunimos y leemos, por ejemplo, el libro de los muertos o cualquier texto que roce aquellos bordes donde... la vida se toca a sí misma... donde la palabra crea más realidad y levantamos nuestra tienda en medio del desierto. ¿Cómo vas a morir entonces si no has vivido nunca? ¿Cómo vas a dejar que tu niño se duerma en el momento en que estiramos nuestros dedos hacia lo Sagrado?

viernes, 31 de agosto de 2007

o8-oo

Puedo sentir que me elevas
puedo ver también tus ojos oportunos
puedo saber que lo que nace una vez ya está vivo y respira hasta que muere.

Puedo sentir cuando quiera tus caricias, tus ojos, tu pecho abrazante.
Puedo sentir cuando quiera, incluso que me quieres.
Pero nunca me va a dejar ese sentimiento sucio de falta de ti.

"El origen de la guerra",...y de otras cosas también...

En otros tiempos, los Chulupì y los Toba constutuían una sola tribu. Pero los jóvenes nunca querían igualarse entre ellos, unos querías ser mas fuertes que los otros. Todo comenzó cuando nació la hostilidad entre dos jóvenes. Vivían juntos, comían juntos su pescado, iban juntos a recolectar. Un día fueron a bañarse al Pilcomayo y se entretuvieron en luchar. Uno golpeó al otro con cierta fuerza, y este, acusando el golpe, se vengó: golpeó a su adversario con un trozo de madera en la cabeza hiriéndole en la frente. El otro hizo lo mismo. Era la época en que los Chulupí y los Toba eran una sola tribu, hablaban una misma lengua y no había entre ellos mas que pequeñas diferencias.

Clastrés, Pierre. "Investigaciones en Antropología política."
Extracto, primera parte del mito de guerra Chulupí.
En Representaciones mitológicas del guerra.

martes, 28 de agosto de 2007

"Ratzinger y yo" o "Eros y Ágape a orillas del Calle-calle"

Días de profunda sensibilidad estoy viviendo.
Ayer, luego de las compras semanales, mi mamá pasó por la librería y me trajo el "Jesús de Nazaret" de Ratzinger. Esta mañana me saltaron lágrimas con algunos pasajes. Entre párrafo y párrafo me pillé pensando cosas tales como "Lo que más me gusta del mundo son la religión y las mujeres."Y sentí mucha emoción al comprobar que estoy en profunda paz y gozo con ambas dimensiones humanas, sexualidad y espiritualidad, (estado que hace un par de años ni siquiera podía imaginar). Luego sentí vergüenza por pensar tales niñerías. Una vergüenza muy indulgente, alegre, si se quiere.
Libre y responsablemente he criticado a la Iglesia muchas anacrónicas y/o infundadas tradiciones humanas que continúan apoyadas por el magisterio. El Papa debe abrir los caminos para que la Iglesia de Jesús desplace a la iglesia de los concesionarios de Dios (¡Toma!). Raztinger no lo ha hecho, pero, ¡diablos, qué bien escribe!
Recuerdo la primera vez que lo leí. Fue hojeando el libro "Dios y mundo", una larga entrevista al cardenal por Peter Sewald, un marxista que finalemente y luego de varias de estas conversaciones con Ratz (Como lo llama Diego Maquieira) terminó catolicón. Tocaron temas importantes con una profundidad y humanismo que no le pillé nunca a Karol. Tuve que devolver el libro justo cuando su tono delicado y que, sin embargo, se levanta a ratos con fuerza telúrica (o celeste, como se diría antes de la primera guerra mundial), y su ritmo de valles y colinas siempre sorpresivas, venció mis útlimas reticencias; lo devolví porque mi amigo B. lo exigió porque era un regalo para su abuela (otra ex-marxista).
La segunda lectura fue acompañado por el mismo B. y por R.
Un par de días antes de partir al maravilloso viaje al que anteriromente hice referencia, se publicó "deus caritas est". La misma mañana de la partida la imprimí y la metí en un bolsillo exterior de mi mochila. Leímos la encíclica en voz alta en andenes, trenes y carpas (en camiones no... por pudor), a todos nos sorprendió. Nos reímos muchísimo con aquel chiste sobre ciertos intelectuales que se trataban de "alma" y "cuerpo" mutuamente. Poner un chiste así en una encíclica es pura genialidad, y el que no lo admita es por ceguera muy resentida.
Una noche en Valdivia me emborraché y proferí alucinantes discursos en torno al eros y al ágape a algunos jóvenes desconocidos a orillas del calle-calle. Ellos se admiraban de mi elocuencia. Y todo gracias a Ratz., el Papa pianista, que fue desde la infancia arrullado en citas, como lo describió Carlos Peña.

domingo, 19 de agosto de 2007

08-00

Si duermes, peso el sueño en dos manos
si amigas descansos, te calmo
si supiera en que dimensión anidan tus huellas cautelosas
si tan solo supiera cuantas manos hacen falta para acariciar tu sueño
y si tu sueño alcanza para soñarme también,
o si tu frenética causa por distraer mi sueño, me encausa al tuyo.
Yo doy mi vida, y apuesto mi subvida, para encontrarte desnudo de contrastes y libre de mi pésima actuación como yo misma.

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