Si no temen ustedes que les piquen las ortigas, vengan conmigo por el estrecho sendero que conduce al pabellón, y veremos lo que sucede dentro de éste...

martes, 11 de diciembre de 2007

Carta

Querida Cristina:
¡Te extraño tanto! Aquí el silencio lo ocupa todo y cada vez que pienso en ti es un desgarro. Es que no está permitido: el paisaje es celoso y lo quiere todo de mi. A veces, el viento frio, un aleteo de gorrión (y luego la intención descarada de su sombra), la matemática extraña en las cortezas, los crujidos, eso femenino que se esconde en el rio, todo esto inunda mis sentidos, desciende con una autoridad aterradora, como un escalofrío, y se posa en mi espíritu... y entonces me abandono, corazón... me sumerjo. No en el gran Todo, en lo Uno, sino entre otras prescencias que no conozco. En esos momentos te busco dentro mío, te llamo, y algo tibio me encuentra, apenas vivo, en el lecho frio. Me has salvado tantas veces...¿Lo sabías?
No he podido escribirte antes porque en esta etapa del experimento debo trabajar en la Zona toda la noche y permanecer oculto durante el día. Pero hoy se presentó un dulce niño en mi puerta. ¡Sí, un niño! Estaba solo y era hermoso, me dijo que su padre lo había enviado a buscar una oveja perdida. Pensé que estaba soñando, que era el niño Jesús y que iba a llevarme con Él. Luego me pidió un pan y lo invité a la mesa. Me preguntaba insistentemente mi nombre y lo que estaba haciendo aquí solo. Yo, por supuesto, no le dije nada, inventé una historia poco convincente y finalmente se levantó decepcionado para irse. Entonces se me ocurrió que era ésta la oportunidad de hacerte llegar mis palabras: como ya estaba oscureciendo, le dije al niño que podía pasar la noche aquí en mi cuarto mientras yo trabajaba si llevaba una carta al pueblo la mañana siguiente. El niño es muy astuto y no quizo aceptar la propuesta mientras yo no le dijera mi nombre y de lo que se trataba mi "trabajo" nocturno. Accedí, Cristina, y tal vez me equivoqué, pero ya está hecho y me siento bien.
Escribo ahora mientras el niño se está dando un baño, en el segundo piso. Es agradable escuchar los sonidos que producen otros hombres nuevamente.
¿Cómo estás, mi amor? ¿Como está nuestra Leonor? Ha pasado tanto tiempo y siento que nuestra fe no declina. Tu última carta es maravillosa y me hace sentir muy cerca tuyo cada vez que la leo. Pero yo sé, amor: esto es durísimo. Y pienso que las promesas que hicimos libremente para nuestro bien no pueden ser más fuertes que el destino...


En este punto el papel carbonizado hace la escritura ilegible. Esta carta fue encontrada entre los restos de una cabaña incendiada junto al cuerpo de un hombre joven no identificado en el mes de julio de 2007 a 130km de Futaleufú, región de Aysén. Se desconoce la suerte del niño aludido en el texto.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Dictado I

Subirse a un tren en movimiento es comenzar a escribir del dictado del alma o lo que sea esto que ya no regresa nunca. Una escoria de la vida o la vida misma según otros. Peor: muchas veces son abortos que se esparcen en el mundo y algo pasa en mi estómago, me trago la angustia. Trato de pensar y escribir abriendo galerías no como termita glotona sino como el viento que visita los rincones olvidados con la seriedad con que Jesucristo hablaba a los leprosos. Lo diáfano de las tardes frias, solitarias, el paisaje tal como es cuando yo no estoy allí, los procesos ocultos, la digestión de esto que también late bajo todas las alfombras. El dolor no tarda cuando los que se han mirado a los ojos continúan haciéndolo. Abiertas o cerradas, las heridas, en su espectro, hacen heterogéneo el universo, no el cosmos griego tan saludable, sino el universo de los físicos y sus preguntas de enciclopedia. Como pirámides blancas en medio del desierto, como una estrella perdida en el bolsillo de un muerto bajo el mar. No se permiten más imágenes como esta última.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Habla un egipcio (año 3500 ac.): "Si tú no estás listo para morir, no eres feliz"

¿Cómo es la vida cotidiana al interior de un hogar egipcio? ¿Las madres leen cuentos a sus hijos para dormirlos? ¿almuerzan juntos?
¿Cuentos para dormir? ¿Cómo te vas a dormir si estás escuchando una historia? En las familias egipcias, la principal labor de la madre es la lectura o recitación de los relatos y poemas que los antiguos nos han regalado. Porque nosotros entendemos que ser madre no es sólo parir críos. Al igual que la ciénaga nos sostiene y nos alimenta, lo específico de ser madre es darles a sus hijos continuamente la vida, la vida del espíritu, y eso se hace entregándoles el significado poético de la realidad, para que no tropiecen en la arena, para que caminen seguros sobre el granito pulido, esta herencia de siglos de nombrar lo que antes no tenía nombre, y que ellos a su vez aprendan a arrebatarle significados a la muerte.
Para mí, la hora más importante del día es la dedicada a este ejercicio, que no es otra cosa que aprender a morir. Si tú no estás listo -ahora mismo mientras hablamos- para morir, significa que no eres feliz. Por eso cada día nos reunimos y leemos, por ejemplo, el libro de los muertos o cualquier texto que roce aquellos bordes donde... la vida se toca a sí misma... donde la palabra crea más realidad y levantamos nuestra tienda en medio del desierto. ¿Cómo vas a morir entonces si no has vivido nunca? ¿Cómo vas a dejar que tu niño se duerma en el momento en que estiramos nuestros dedos hacia lo Sagrado?

viernes, 31 de agosto de 2007

o8-oo

Puedo sentir que me elevas
puedo ver también tus ojos oportunos
puedo saber que lo que nace una vez ya está vivo y respira hasta que muere.

Puedo sentir cuando quiera tus caricias, tus ojos, tu pecho abrazante.
Puedo sentir cuando quiera, incluso que me quieres.
Pero nunca me va a dejar ese sentimiento sucio de falta de ti.

"El origen de la guerra",...y de otras cosas también...

En otros tiempos, los Chulupì y los Toba constutuían una sola tribu. Pero los jóvenes nunca querían igualarse entre ellos, unos querías ser mas fuertes que los otros. Todo comenzó cuando nació la hostilidad entre dos jóvenes. Vivían juntos, comían juntos su pescado, iban juntos a recolectar. Un día fueron a bañarse al Pilcomayo y se entretuvieron en luchar. Uno golpeó al otro con cierta fuerza, y este, acusando el golpe, se vengó: golpeó a su adversario con un trozo de madera en la cabeza hiriéndole en la frente. El otro hizo lo mismo. Era la época en que los Chulupí y los Toba eran una sola tribu, hablaban una misma lengua y no había entre ellos mas que pequeñas diferencias.

Clastrés, Pierre. "Investigaciones en Antropología política."
Extracto, primera parte del mito de guerra Chulupí.
En Representaciones mitológicas del guerra.

martes, 28 de agosto de 2007

"Ratzinger y yo" o "Eros y Ágape a orillas del Calle-calle"

Días de profunda sensibilidad estoy viviendo.
Ayer, luego de las compras semanales, mi mamá pasó por la librería y me trajo el "Jesús de Nazaret" de Ratzinger. Esta mañana me saltaron lágrimas con algunos pasajes. Entre párrafo y párrafo me pillé pensando cosas tales como "Lo que más me gusta del mundo son la religión y las mujeres."Y sentí mucha emoción al comprobar que estoy en profunda paz y gozo con ambas dimensiones humanas, sexualidad y espiritualidad, (estado que hace un par de años ni siquiera podía imaginar). Luego sentí vergüenza por pensar tales niñerías. Una vergüenza muy indulgente, alegre, si se quiere.
Libre y responsablemente he criticado a la Iglesia muchas anacrónicas y/o infundadas tradiciones humanas que continúan apoyadas por el magisterio. El Papa debe abrir los caminos para que la Iglesia de Jesús desplace a la iglesia de los concesionarios de Dios (¡Toma!). Raztinger no lo ha hecho, pero, ¡diablos, qué bien escribe!
Recuerdo la primera vez que lo leí. Fue hojeando el libro "Dios y mundo", una larga entrevista al cardenal por Peter Sewald, un marxista que finalemente y luego de varias de estas conversaciones con Ratz (Como lo llama Diego Maquieira) terminó catolicón. Tocaron temas importantes con una profundidad y humanismo que no le pillé nunca a Karol. Tuve que devolver el libro justo cuando su tono delicado y que, sin embargo, se levanta a ratos con fuerza telúrica (o celeste, como se diría antes de la primera guerra mundial), y su ritmo de valles y colinas siempre sorpresivas, venció mis útlimas reticencias; lo devolví porque mi amigo B. lo exigió porque era un regalo para su abuela (otra ex-marxista).
La segunda lectura fue acompañado por el mismo B. y por R.
Un par de días antes de partir al maravilloso viaje al que anteriromente hice referencia, se publicó "deus caritas est". La misma mañana de la partida la imprimí y la metí en un bolsillo exterior de mi mochila. Leímos la encíclica en voz alta en andenes, trenes y carpas (en camiones no... por pudor), a todos nos sorprendió. Nos reímos muchísimo con aquel chiste sobre ciertos intelectuales que se trataban de "alma" y "cuerpo" mutuamente. Poner un chiste así en una encíclica es pura genialidad, y el que no lo admita es por ceguera muy resentida.
Una noche en Valdivia me emborraché y proferí alucinantes discursos en torno al eros y al ágape a algunos jóvenes desconocidos a orillas del calle-calle. Ellos se admiraban de mi elocuencia. Y todo gracias a Ratz., el Papa pianista, que fue desde la infancia arrullado en citas, como lo describió Carlos Peña.

domingo, 19 de agosto de 2007

08-00

Si duermes, peso el sueño en dos manos
si amigas descansos, te calmo
si supiera en que dimensión anidan tus huellas cautelosas
si tan solo supiera cuantas manos hacen falta para acariciar tu sueño
y si tu sueño alcanza para soñarme también,
o si tu frenética causa por distraer mi sueño, me encausa al tuyo.
Yo doy mi vida, y apuesto mi subvida, para encontrarte desnudo de contrastes y libre de mi pésima actuación como yo misma.

sábado, 18 de agosto de 2007

El hombre que planta árboles

En Agosto del año pasado, en una de sus primeras columnas que publicó El Mercurio, Cristián Warnken escribió:

El hombre que planta árboles

Un hombre planta árboles en un barrio asesinado. Mientras otros levantan edificios que, probablemente, terminarán por cercarlo, él planta árboles. Árboles chilenos de hoja perenne: mañíos, laureles, peumos fragantes, quillayes crecen lentamente en el patio de un hombre cuya ocupación central es levantar un bosque en el corazón de Vitacura, una comuna de jardines pulcros y ordenados.

Hace más de 30 años que un hombre planta árboles en su jardín. Una araucaria emerge sobre el nivel de los techos de la calle La Perousse e indica el lugar donde vive el hombre que se levanta a las cinco de la mañana todos los días, que no tiene radio, ni televisión, ni teléfono y que, con pasión desesperada y gozosa, suma árboles fragantes a una ciudad que casi ha olvidado respirar.

¿Está loco?... "Viejo loco", rayó un anónimo en la acera de la entrada de la única casa de toda la cuadra sin rejas ni porteros automáticos. No tiene jardinero, porque él es su propio guardabosques. No tiene guardia privado, porque él se deja cuidar por lo que los católicos que lo rodean dicen creer, aunque demuestren lo contrario: el Espíritu Santo. ¡Él cree en el Espíritu Santo y planta árboles! ¡Está loco, por Dios! Y no tiene auto, y es el único que camina en un barrio donde sólo las "nanas" caminan. Lo podrán encontrar en la primera misa de la mañana, solo, rezando en un rincón, como el Idiota de Dostoyevski; solo en la ciudad carcomida por la sospecha y la desconfianza.

El Gigante Egoísta tenía un jardín que no quería fuera visitado por nadie; se atrincheró en su Edén privado. El hombre que planta árboles está siempre en su casa de La Perousse; es el único vecino que uno encuentra en su casa a cualquier hora, el único que te abre sus puertas sin preguntarte tu nombre, para que entres a su bosque. Es el gnomo del último bosque, el último hombre. Te sientas ahí, al caer la tarde, y no puedes creer lo que ves, oyes y respiras. Un choroy agradecido canta, cerca de ti, sin miedo... Una planta que no conocías te dice su nombre. Y el Hombre que Planta Árboles te cuenta su historia, que nadie quiere oír. ¡Está loco, por Dios! Un abogado exitoso, José Luis Vergara Bezanilla, fiscal de una prestigiosa institución, que lo dejó todo el año 1972, para traer árboles de los bosques vírgenes del sur y plantarlos al fondo de su casa. Un hombre que se despierta antes que los demás hombres para plantar y cuidar árboles, y que se acuesta antes, para seguir soñando en un bosque que recibirá un día a los niños que hayan olvidado los nombres de los árboles y sus propios nombres.

¿No le teme a bandas de delincuentes que rondan Vitacura? "No -dice-. Le temo a estos delincuentes que nos roban el cielo, la vista, el agua"-dice mientras señala las amenazantes grúas que comienzan a apoderarse del barrio.

-"¿El agua?" -le pregunto-. "Sí, cada edificio que se levanta le cierra el paso a las aguas de las capas subterráneas que bajan desde las montañas a la ciudad. La ciudad se secará".

El hombre que planta árboles estuvo a punto de irse del barrio, expulsado por el alza de las contribuciones. Ha logrado mantenerse aquí, vendiendo sus cuadros. Mientras otros pintan manchas, abstracciones, esquizofrenias, él pinta árboles y hombres, en delicada y misteriosa unidad. Quizás eso sea lo único cierto, al final: que un hombre y un árbol están "solos sobre el corazón de la tierra, atravesados por un rayo de sol... y de pronto es de noche...".


Conocí a José Luis Vergara Bezanilla una tarde de verano del 2006, la víspera de un maravilloso viaje que hice con B. y R. por el sur de Chile. Leer [+]
Aquel día nos costó encontrar su casa y su bosque. No lográbamos dar con su calle. Luego de inútiles rodeos, nos devolvíamos y comenzábamos de nuevo; era como si hubiéramos estado acercándonos a La Zona. Cuando por fin divisamos las copas de los árboles de su jardín (su paraíso, como lo llama él) sobresaliendo del horizonte chato de casas georgian de Vitacura, el corazón nos comenzó a latir con fuerza.
Su casa no tiene timbre (tampoco tiene teléfono, ni TV, ni nada), y se entra descorriendo un gancho de una puerta de madera. Lo primero que se ve es un enorme pino flanqueando un estrecho sendero rodeado de diversas especies de árboles y plantas, avanzamos unos metros entre la espesura mientras B. llamaba a José Luis a gritos.
B. conoció al pintor de hombres y de árboles gracias a Cristián Warken, quien, por lo que sé, desde pequeño estuvo bajo su influjo. Por alguna razón, tal vez para obtener de él una palabra que nos acompañe en nuestra ruta, B. nos invitó ese día a conocerlo.
Cuando llegamos al corto corredor que conduce a la puerta, José Luis apareció con una sonrisa inteligente y nos invitó a sentamos en los banquillos y piedras que habían allí en una esquina. Nos preguntó nuestros nombres y comenzó a hablar de lo que seguramente estaba pensando antes de que llegáramos.
-¿Qué es el Reino de Dios?- nos preguntó a cada uno. No supimos responderle. Entonces abrió sus ojos, como si estuviera oyendo algo lejano, y dijo despacio, casi en un susurro -El Reino de Dios es el conocimiento de Jesús en tu corazón- me tocó con su dedo el corazón y sentí ese calor interior que me hizo volver muchas veces a su casa. Porque desde entonces soy su amigo.

jueves, 16 de agosto de 2007

El problema era la desconfianza

Juro que es verdad. Un día después de haber llamado a los automovilistas a que compartan sus autos, un personaje de grueso bigote entrecano, pelo engominado hacia atrás y gafas oscuras se detuvo frente al paradero de mi barrio y, exactamente como lo describí en aquel post, anunció su recorrido a uno que estaba allí parado. "Bilbao-Alameda", escuché. El hombre no aceptó y entonces me tocó el turno a mí. Me repitió los nombres de las calles y yo me subí inmediatamente sintiéndome feliz, pensando en las casualidades y causalidades de la vida. Iniciamos una conversación trivial y le comenté lo que había escrito. El me dijo "Yo siempre me ofrezco pero la gente rara vez acepta. Hay mucha desconfianza". Yo no le creí y dije:"Tal vez se cohiben". La timidez, el extremo formalismo de los chilenos o lo novedad de la situación pueden, he pensado, vencer a la sensatez. "No", recalcó "es por la desconfianza". Continuamos hablando de los mochileros o autoestopistas. El cree que salteadores de caminos y aprovechadores han desprestigiado al gremio. "En la carretera yo nunca llevo mujeres", dice enfático, "Conozco un chofer de camión a quien una niña le entabló una demanda por intento de violación". Al parecer es una práctica común extorsionar a choferes inocentes con amenazas de este tipo. "Uno nunca sabe", concluye fingiendo cierto aire melancólico, "por eso yo entiendo a la gente que no quiera subirse a un auto" (fue su apariencia de estrella jubilada de cine de los 80's la que me hizo pensar que fingía) .

miércoles, 15 de agosto de 2007

Los Bahá'í

Los seguidores de un profeta persa del siglo XIX preparan la construcción de este templo en Santiago:



























Tiene 30 metros de alto y capacidad para 500 personas sentadas, además de las otras 100 que caben en unas especies de nichos que miran hacia afuera. Alabastro blanco, vidrio, acero y madera son sus materiales. "El primer concepto, fue un templo de luz" dice el arquitecto. Se trata de una Casa de Adoración Bahá'í, hermana de otras ocho construídas alrededor del mundo (una de ellas, en Ashkabad, se desplomó en 1962, luego de un terremoto). Estos templos "Están abiertos a personas de toda religión y creencia, y no se realizan en ellos sermones ni ritos"(Asamblea Espiritual de los Bahá'ís de Chile, en cuya página se puede ver una cuidada presentación del templo). La idea de levantarlo en el Parque Metropolitano se estancó en algún punto de la burocracia, y luego de pensar en Colina, al parecer se han decidido por Peñalolén.
En La fe Bahá'í: Una introducción , un librillo que encontré en la biblioteca de mi abuela, la autora explica:

"El estilo arquitectónico de estos edificios varía, pero hay ciertos rasgos que son comunes a todas las casas de adoración. Por ejemplo, tienen nueve lados, con puertas a cada lado. El número nueve es un símbolo de unidad porque todos los demás dígitos están incluídos en el nueve; y el hecho de que edificio no tengo puerta trasera significa que sus puertas están abiertas a toda la humanidad. Las casas de Adoración deben estar rodeadas de hermosos jardines y de una serie de edificios destinados a fines educacionales, sociales y de caridad, de manera que el culto a Dios esté asociado con la belleza de la naturaleza y con el servicio a los hombres."
Los orígenes de la Fe Bahá'í son descritos por la misma autora:

Leer [+]

"Corría el año 1844 cuando un viajero llegó cansado y polvoriento a las puertas de Shíráz. Su corazón había sido atraído como un imán hasta este pueblo del sur de Irán; venía confiado de que Dios lo guiaría hasta el objeto de su búsqueda.(...)
Antes de comenzar su búsqueda, el viajero se había retirado a un lugar solitario a orar y meditar durante más de un mes. S e habría liberado de todo lo mundano y depositado toda su confianza en Dios, sabiendo que sin la ayuda de Dios nunca encontraría a quien buscaba.(...)
Al mirar hacia las puertas de la ciudad su mente se llenó de extraños pensamientos. ¿Adónde iría desde aquí? ¿Cuánto duraría esta ardua búsqueda? De pronto vio una maravillosa figura. Era un joven que se adelantaba a saludarlo con una sonrisa en su rostro radiante como si El hubiera esperado su llegada. El viajero estaba anonadado. ¿Quién era este joven y cómo sabía Él de su llegada?(...)
Según el viajero permanecía sentado a los pies de su maestro durante toda la noche, sin advertir el paso del tiempo, este primer discípulo de una nueva Dispensación pudo vislumbrar las maravillas por venir. "Esta noche", se le dijo, "esta misma hora, en días venideros, será celebrada como una de las más grandes y significativas de todas las festividades. Da gracias Dios por haberte ayudado con bondad a alcanzar el deseo de tu corazón.""
El viajero es el Báb (La Puerta), mezcla de Juan Bautista y mano derecha de Bahá'u'lláh (Gloria de Dios), el nuevo mensajero de Dios para esta nueva era. Según entiendo el mensaje de Bahá'u'lláh, todos los antiguos profetas, Buda, Jesús, etc. fueron verdaderos mensajeros de la misma dignidad. Éstos se reconocen, entre otras cosas, por estar dispuestos a sufrir a causa de su misión. Bahá'u'lláh vivió en el exilio y pasó gran parte de su vida en una celda en Akka, entonces del Imperio Otomano.
Mapa de la ruta de Bahá'u'lláh







Celda de Bahá'u'lláh en Akka, hoy Acre, Israel.










La autora explica que estos profetas, como espejos que reflejan la luz de Dios, pueden decir con la misma propiedad tanto "Soy la luz del Dios" como "Soy Dios". A ellos se les encomendó las distintas "Dispensaciones" o revelaciones sucesivas limitadas por las costumbres de cada cultura.
La dispensación de Bahá'u'lláh se diferencia de ellas en que es universal, clara para todos, y completa. La humanidad ha llegado a un estadio evolutivo en el que deben unirse en una sola Fe y librerase de los prejuicios y tradiciones nocivas que arrastramos. Esta unidad es protegida con celo:
"Antes de fallecer en 1892, Bahá'u'llah supo imedir que su Fe se dividiera en sectas, nombrando a su hijo, 'Abdu'l-Bahá (Siervo de la Gloria), como aquel a quien todo bahá'í debe acudir en busca de guía. Éste había de ser el único intérprete de los escritos de Bahá'u'lláh y ejemplo de su causa."
Antes de su muerte en 1921, 'Abdu'l-Bahá consignó en su testamento que su nieto, Shoghi Effendi, lo relevaría como Guardián de la causa. Luego de la muerte de éste, se conforma la Casa Universal de Justica, que cuenta con infalibilidad divina en sus determinaciones por mil años hasta el fin de la dispensación Bahá'í.
Como crítico de religiones, me gusta su idea de erradicar el clero y todo lo que conlleva una casta escogida. Dice el Guardian a quienes dirigen los asuntos de la causa en la Asamblea Espiritual Nacional:
"Suya es la obligación de desembarazar de una vez por todas a la totalidad de sus deliberaciones de esa atmósfera de superioridad autosuficiente, de sospecha de secreto, del ambiente de imposición dictatorial, en resumen, de cualquier palabra o acción que pudiera dar la sensación de parcialidad, egocentrismo y prejuicio. Suyo es el deber, mientras retiene en sus manos el derecho sagrado y exclusivo de la decisión final, de estimular la discusión, proveer la información, ventilar quejas, dar la bienvenida a consejos aún de los más modestos e insignificantes miembros de la familia bahá'í, dar a conocer sus razones, explicar sus planes, justificar sus acciones, revisar si es necesario su veredicto, fomentar el sentimiento de interdependencia y compañerismo, de comprensión y de confianza mutua entre ellos por una parte y todas las asambleas locales y creyentes individuales por otra."
Esto deberían leerlo con cuidado en el Vaticano y en Villa Tévere. Lo que asusta, eso sí, es el poder de la Casa Universal de Justicia, cuyo solo nombre me da escalofríos.
"Quien se diga bahá'í y rehúse obedecer a la Casa de Justicia, viola el convenio de Bahá'u'lláh y al imponer su propia autoridad por encima de la Casa de Justica, trata de abrir una brecha en las filas de los bahá'ís. Para impedir ésto, se aconseja a los seguidores de Bahá'u'lláh que no tengan contacto alguno con él. Sólo de esta forma podrá impedirse que esta persona, llamada Violador del Convenio, lesione la unidad de la Fe. Si posteriormente se arrepiente de su conducta y declara su lealtad a la Casa de Justicia, podrá reingresar a la comunidad Bahá'í."
Pero ojo,
"Quien haya sido bahá'í, pero luego cambiare de idea y no quisiera continuar siendo miembro de la Fe, no será considerado violador del convenio. Los bahá'ís seguirán en contacto con él sin titubeos."

martes, 14 de agosto de 2007

Gradus ad Parnassum

Siguiendo con la popular moda de los tratados en forma de diálogo discípulo-maestro (véase la Orquesografía), ahora es el turno de Gradus ad Parnassum (escalones o niveles hacia el Parnaso, monte donde habitan las nueve musas) de Johann Joseph Fux, un método de contrapunto publicado en 1725.
Tengo en mi biblioteca la versión en inglés (originalmente en latín) de Alfred Mann de la cual traduzco el bello pasaje inicial en el cual el maestro Aloysius (personaje inspirado en Palestrina), acepta al joven Josephus dentro del círculo de sus discípulos. Además va un fragmento de la interesante intruducción relativo a la influecia que ejerció este libro en Haydn, Mozart y Beethoven.
Luego de un corto prólogo de Fux (que también vale la pena y traduciré más adelante) comienza El diálogo:

"Josephus.- He venido a tí, venerable maestro, con el propósito de ser introducido en las reglas y principios de la música.
Aloysius.- ¿Deseas, entonces, aprender el arte de la composición?
Joseph.- Sí.
Aloys.- Pero ¿no estás advertido de que este estudio es como un océano inmenso, como para no ser agotado incluso en el tiempo de vida de un Nestor? Estás, sin duda, tomando sobre tí una dura tarea, una carga mayor que el Etna. Si, en cualquier caso, es lo más difícil escoger una profesión -ya que sobre la elección, sea correcta o errónea, dependerá la buena o mala fortuna del resto de la propia vida- cuánto cuidado y precaución debe emplear el que desee entrar en este arte antes de atreverse a decidir. Porque los músicos nacen tales. Debes intentar recordar si acaso aún en tu juventud fuiste hondamente conmovido por la belleza de las consonancias.
Joseph.- Sí, en lo más profundo. Incluso antes de que pudiera razonar, fui arrebatado por la fuerza de este extraño entusiasmo y volví todos mis pensamientos y sentimientos hacia la música. Y ahora un ardiente deseo de entender me posee, me conduce casi contra mi voluntad, y día y noche deliciosas melodías parecen sonar alrededor mío. De aquí que pienso no tener más razón para cuestionar mi inclinación. Tampoco las dificultades del trabajo me descorazonarán, y yo espero que con la ayuda de la buena salud seré capaz de dominarlo. Una vez oí a un hobre sabio decir: El estudio es placer antes que tarea.
Aloys.- Estoy dichoso de reconocer tu aptitud natural. Hay sólo un asunto que todavía me causa problemas. Si es removido te llevaré dentro del círculo de mis pupilos.
Joseph.- Por favor di lo que es, reverenciado maestro. Como sea, seguramente ni esta ni cualquier otra razón me moverá a renunciar a mi plan.
Aloys.- Tal vez la esperanza de futuras riquezas y posesiones te induce a escoger esta vida. Si éste es el caso, créeme, debes cambiar de parecer; No Plutón, sino Apolo rige el Parnaso. Quien quiera riquezas debe tomar otro camino.
Joseph.- No, con certeza, no. Por favor asegúrate de que no tengo otro objetivo que perseguir mi amor por la música, sin ningún pensamiento de provecho. Recuerdo también que mi profesor solía decirme que uno debería estar contento con un estilo de vida simple y esforzarse preferiblemente por la excelencia y un buen nombre que por bienes, ya que la virtud es su propia recompensa.
Aloys.- Estoy encantado de haber encontrado un joven estudiante justo tal como pudiera desear. Pero dime ¿estás familiarisado con todo lo que ha sido dicho sobre intervalos, la diferencia entre consonancias y disonancias, sobre los diferentes movimientos, y acerca de las cuatro reglas en el libro anterior?
Joseph.- Creo conocer todo eso.
Aloys.- Instalémonos para trabajar, entonces, y hagamos un comienzo en el nombre de Dios Todopoderoso, la fuente de toda sabiduría."
De la introducción de Alfred Mann:

Leer [+]


"Publicado en 1725, financiado por el imperio [de los Habsburgo] y distribuido en corto tiempo por todo el mundo musical, el trabajo de Fux marcó un hito en la evolución de la teoría de la música.(...)
Haydn era un niño del coro en San Esteban cuando Fux murió, y fue diez años después que el joven músico, "carente de definiciones [means] y de profesor" -las palabras del prefacio de Fux decriben la situación de Haydn- recibió su primera instrucción sistemática en composición de las páginas del Gradus ad Parnassus. "Haydn llevó infinitos dolores para asimilar la teoría de Fux; recorrió toda la obra laboriosamente, escribiendo los ejercicios, luego dejándolos a un lado por unas semanas, para mirarlos de nuevo más tarde y pulirlos hasta que estaba satisfecho de haber hecho todo exactamente bien" [G.A. Griesinger]. La copia de Haydn del Gradus, que contenía numerosas anotaciones y que era preservado en los Archivos Esterházy después de la muerte de Haydn, fue destruido en la Segunda Guerra Mundial. Pero una copia de las notas de los margenes hechas por su biógrafo, C.F.Pohl, sobrevivió. Adicionalemente, un comentario más explícito, sin embargo fragmentario de Fux por Haydn ha llegado a nosotros en su Elementarbuch, una condensación del estudio de contrapunto de Fux preparada con el propósito de su enseñanza.(...)
[Antes de estudiar con Haydn] Es probable que Mozart primero haya estudiado el trabajo de Fux bajo la influencia de su padre; la copia del gradus marcada "1746 Ex Libris Leopoldi Mozart", con anotaciones de Loepoldo Mozart, todavía existe.(...)
En cualquier caso, el único documento que tenemos del trabajo de Mozart en el texto de Fux muestran a Mozart no como estudiante sino como profesor (...) El más extenso entre estos manuscritos es el volumen de estudios que el compositor inglés Thomas Attwood escribió como alumno de Mozart de 1785 a 1787 y que contiene las correcciones de Mozart y comentarios, así como sus copias y adaptaciones del texto de Fux.
Unas pocas semanas después de que Attwood completara sus estudios con Mozart y retornara a Inglaterra, otro joven compositor se presentó a sí mismo a Mozart con la esperanza de convertirse en su alumno: Beethoven. La esperanza no fue consumada; Beethoven fue llamado a casa, para no volver a Viena hasta cinco años más tarde- un año después de que Mozart murió. Su deseo ahora, en las palabras de un mensaje de despedida del Conde Wldstein, fue "recibir el espíritu de Mozart de las manos de Haydn".[...] Beethoven demandaba una instrucción más sistemática de lo que Haydn estaba, por edad y temperamento, dispuesto a entregar. De aquí que Beethoven decidió volverse primero hacia Johann Schenk, un compositor menor vienés, y después hacia Johann Georg Albrechtsberger, el distinguido amigo y colega de Haydn, por tutoría. Cada uno de estos tres profesores, sin embargo, basaron el curso de estudios sobre el Gradus ad Parnassum, y Beethoven mismo subsecuentemente escribió una Introducción al estudio de contrapunto de Fux"
El autor extiende luego esta cadena del estudio de Fux hasta Berlioz, Chopin, Rossini, Paganini, Liszt, Schubert, Bruckner y Brahms, entre otros.

Anotaciones relacionadas:
Taco y punta, bailaremos (La Orquesografía, otro tratado en forma de diálogo)
El arte de la fuga I, II (Serie dedicada a la forma contrapuntística por excelencia)
Gradus ad Parnassum II (La traducción del prólogo prometida)

El automóvil como microcosmos moral

Esta mañana he visto a un hombre, un conductor solitario, detener su automóvil justo frente a un paradero abarrotado de gente y, luego de bajar el vidrio del copiloto, anunciar su recorrido con fuerte voz a todos los presentes: ¡Apoquindo, Providencia, hasta Pedro de Valdivia! Venciendo al estupor general, un estudiante se acercó con timidez, confirmó el
ofrecimiento y abordó entusiasmado el vehículo seguido por un guardia trasnochado y una anciana que cargaba pesados paquetes. Todos ellos llegaron a tiempo a sus destinos y un suave regocijo o una tibia brisa apaciguó a los espíritus impacientes de entre los que continuábamos varados.
Pero esta escena en verdad nunca ocurrió. La realidad es que no he visto a nadie en Santiago hacer tal uso generoso y consciente de su auto. En efecto, existe un abismo insalvable entre los que viajan en el transporte público y los que lo hacen en su automóvi particular. Como si no ocuparan las mismas calles, como si no hicieran los mismos recorridos, como si sus destinos fueran incompatibles, como si no viajaran solos, ninguno piensa en el otro.
¡El automóvil no es un microcosmos de leyes morales inescrutables, señores conductores! Ni los vidrios polarizados los protegen de las bienaventuranzas y maldiciones evangélicas. Esto último va para los que se dicen cristianos, en particular a los católicos que, irritados porque se distrajeron en Misa por culpa de un mural excéntrico (¡Ay, Acción familia!), parten raudos sin mirar siquiera al parroquiano que avanza a pie en la misma dirección.
He dicho.

lunes, 13 de agosto de 2007

El arte de la fuga II

"So you want to write a fugue" (video) es una simpática parodia escrita por Glenn Gould para finalizar un show de televisión canadiense de 1963 llamado "La anatomía de la fuga".

So you want to write a fugue
Glenn Gould

Así que quieres escribir una fuga
tienes la urgencia para escribir una fuga
tienes el nervio para escribir una fuga
Entonces adelante, entonces adelante y escribe una fuga
Adelante y escribe una fuga que nosotros podamos cantar

No prestes atención, no prestes cuidado
No prestes atención a lo que te decimos
No prestes atención a lo que te decimos
Lanza lejos todo lo que te ha sido dicho
y la teoría que has leído
Como decimos ven y escribe una
Oh hazlo ven y escribe una
Escribe una fuga que nosotros podamos cantar

Ahora la única vía para escribir una
Es zambullirse y escribir una
Sólo olvida las reglas y escribe una
Sólo ignora las reglas e intenta

Y la diversión de ello te tomará
Y la alegría de ello te arrebatará
Es un placer que está destinado a satisfacer
Cuando tú decides que J.S.Bach debe haber sido un tipo muy agradable

Nunca seas inteligente
Con el propósito de ser inteligente
Con el propósito de demostrar

Porque un canon con inversión es una peligrosa diversión
Y un poco de aumentación es una seria tentación
Mientras en stretto una disminución es una obvia alusión

Para intentar escribir una fuga que nosotros podamos cantar

Y cuando termines de escribirla
Pienso que encontrarás gran alegría en ello.

o algo así...
Nada aventurado,nada cargado (?)(gained) ellos dicen
Pero todavía es algo difícil de empezar

Bien, déjanos tratar ahora
Ahora nosotros vamos a escribir una fuga
Nosotros vamos a escribir una buena
Nosotros vamos a escribir una fuga ... ahora
Como en todas las fugas, se presenta el sujeto (So you want to write a fugue...so go ahead) sucesivamente en las cuatro voces. Esto se conoce como exposición. El bajo comienza en la tónica (Do), luego el tenor entra una quinta más alto (Sol) y cuando éste termina el sujeto, juntos modulan con gracia y regresan a la tónica (lo mismo que hace Bach, en la fuga nº 2 [requiere Shockwave] del Clavecín bien temperado CBT, por ejemplo) para que la contralto pueda entrar y repetir el esquema con la soprano. Es una fuga tonal ya que la respuesta (el sujeto en Sol) está algo alterado para respetar la tonalidad de Do menor.
La letra menciona algunos procedimietos clásicos de la forma fugal:
Canon: repetición exacta de una melodía, puede ser a la octava, la undésima, duodécima, etc.
Inversión: cuando una melodía se presenta de forma especular, o sea, si la melodía original sube dos tonos, invertida baja dos.
Aumentación y disminución: se refiere a doblar o reducir a la mitad la duración de las notas de la melodía.
Stretto: Cuando la respuesta al sujeto (o sea el mismo sujeto en otra tonalidad) comienza antes de que termina el sujeto. (Véase Fuga nº1 CBT)
Algo más y la letra en inglés aquí.

Anotaciones relacionadas:
El arte de la fuga I

domingo, 12 de agosto de 2007

Sic transit gloria mundi: Así pasa la gloria del mundo

La señorita A. es cantante de pop. Hace un par de años resultó ganadora de la versión local de un "importante" reality show y luego obtuvo el tercer puesto en la versión internacional del mismo. Grabó un disco, algún video clip, vivió algún romance con un miembro de su banda y la gente hablaba de ello en la calle. Pero antes de que la fama la arrebatara al tercer cielo, ella y su hermano mayor, B., fueron compañeros míos en el colegio. En aquellos años yo me enamoré de A. y fui muy amigo de B.
El jueves pasado fui a visitar a B. y conversamos algunas cervezas. Estábamos en eso cuando vi a la señorita A. pasar velozmente por el pasillo. Fui con ella e intenté un saludo cariñoso. Su sonrisa y su mirada provocaron en mi sangre no sé qué antigua y oscura química. Me dedicó algunos segundos y prosiguió con lo suyo. Buscaba afanosamente cierto papel entre las carpetas y legajos de su escritorio.
-¿Qué buscas?
-Unos apuntes...tengo que estudiar toda la tarde para un examen.
-¿Volviste a ingeniería?
-Si...
-¿Porqué?
-Porque ésto (señala su teclado sobre el cual cuelga un gran poster de ella misma y un diploma del famoso reality, "ésto" es su carrera musical), ésto es muy lento.
-Pero ¿cuál es el apuro?, hoy en día los hombres vivimos 80 años.
-Pero de algo hay que comer...
De pronto se acuerda de algo y se mete en el baño. Veo que allí también guarda objetos, papeles y cajas. Abre una de éstas, grande y pesada. Está llena de copias de su disco. Saca una y me lo entrega con una gran sonrisa.
Entonces por un descuido y tal vez para llenar el silencio, le pido que me lo autografíe o me escriba algo.
-No- responde cortante- lo detesto.
No sé si por explorar más el origen de esta sorprendente reacción o para demostrarle no sé qué (en todo caso el autógrafo nunca me interesó), algo herido le replico:
-¿No me quieres escribir algo?
-No.
La conversación terminó así, bruscamente, luego dije más cosas tontas y me despedí. Aliviado, volví a las cervezas y la seguridad de lo conocido, mi amigo B.

A mí no me miren

Una de las cosas que me gustan de trabajar en una buena librería, es abrir un libro cualquiera al azar y encontrar citas preciosas como ésta:

"Yo no tengo la culpa de que la realidad sea marxista"

(Ernesto Ché Guevara)

sábado, 11 de agosto de 2007

Taco y punta, bailaremos

"La Orquesografía de Thoinot Arbeau es un tratado detallado de las danzas de salón en boga durante el siglo XVI. Contiene instrucciónes prácticas para bailar la Basse danse, la Pavana, la Gallarda, la Volte, la Courante, la Alemanda, la Gavota, las Canaries, los Bouffons, la Morisque, la Pavana de España y veintitrés variedades del Branle." (de la nota introductoria)
Está escrito en forma de diálogo y contiene pasajes delicios como éste (me ciño a una traducción española del inglés, el original va en francés):

"Capriol. A veces he reflexionado sobre lo que acabáis de exponer. No sin razón se han considerado los deportes y el baile como parte integrante de la vida de las naciones, pero me ha contrariado que se haya criticado a la danza, encontrándola hasta vil y considerándola como un ejercicio afeminado, indigno de la gravedad del hombre. He leído que Cicerón reprochó al cónsul Gabinio haber bailado. Tiberio expulsó de Roma a bailarines. Dominiciano despedía del Senado a cualquier miembro que hubiese bailado. Alfonso, rey de Aragón, criticó a los galos, por haberlos visto complacerse en la danza. El santo profeta Moisés se llenó de ira al ver bailar a los hijos de Israel.

Arbeau. Por cada uno de los que han criticado a la danza, existen muchísimos otros que la han ensalzado y estimado. El santo rey y profeta David bailó ante el Arca del Señor. En cuanto al profeta Moisés, no fue la cólera lo que sintió al presenciar la danza, sino tristeza por realizarse ésta en torno al Becerro de Oro, lo que constituía una idolatría. En el caso de Cicerón, éste tenía sus venas y miembros hinchados y difamó lo que no podía realizar, diciendo que no era acostumbrado ver bailar a los sobrios. Apio Clauido aprobaba las danzas después de una victoria. Los indios adoran al sol bailando. Todos los que han viajado a tierras recién descubiertas cuentan que los salvajes danzan cuando el sol aparece sobre el horizonte. Sócrates aprendió la danza bajo la enseñanza de Aspasia. Los Salios, muy nobles sacerdotes de Marte, bailaban durante sus sacrificios. Los coribantes en Frigia, los lacedemonios y cretenses bailaban al marchar contra sus enemigos. Vulcano grabó una danza sobre un escudo por considerarla un bellísimo objeto para la vista. Museo y Orfeo deseaban que los himnos compuestos por ellos en honor de los dioses fueran cantados con acompañamiento de danzas. Baco conquistó las Indias con tres clases de danzas. El la Iglesia primitiva existía la costumbre, que aún persiste en nuestros días, de cantar, bailando, los himnos de nuestra fe, cosa que aún puede observarse en algunos lugares. Castor y Pólux enseñaron a bailar a los carianos. Neoptoleno, hijo de Aquiles, enseñó a los cretenses una danza llamada pírrica, para que los ayudara en el combate. Epaminondas utilizó hábilmente la danza en el encuentro del combate, para que todos marchasen como uno contra el enemigo. Jenofonte declaró que se habían creado bailes y mascaradas para dar la bienvenida a los capitanes de Ciro. Reyes y príncipes han ordenado la realización de bailes y mascaradas para divertir, aclamar y festejar con alegría la llegada de nobles forasteros. Nosotros organizamos tales fiestas los días de casamiento y como parte integrante de las solemnidades asociadas a nuestras festividades religiosas, a pesar de los reformadores que condenan tales prácticas; pero ellos merecen ser alimentados con un trozo de carne de chivo puesto, sin tocino, en un pastel.

Capriol. Me haces desear aprender la danza y deplorar no haberme dedicado a ella en mis ratos libres, pues es posible divertirse honestamente sin caer en el libertinaje o en prácticas malsanas. Recuerdo que el poeta coloca a los bailarines entre los seres más felices, diciendo en el libro sexto de la Eneida:
"Pars pedibus plaudunt choreas et carmina dicunt" (Parte golpea con los pies al compás de las danzas y recita cantares)

Arbeau. Y aún podríais citar que Nuestro Señor (en el capítulo once de San Mateo y en séptimo de San Lucas) censuró a los fariseos el ser obstinados y mal dispuestos:
"Hemos tocado la flauta para vosotros y no habéis bailado"
Debéis hacer como hizo Demetrio, quien habiendo vituperado la danza, confesó luego de haber presenciado una mascarada que representaba la unión de Marte con Venus, que jamás había visto nada más bello en el mundo. En poco tiempo podréis salvar esta deficiencia, pues sois músico y la danza depende de la música, que es una de las siete artes liberales.

Capriol. Os ruego entonces, señor Arbeau, que me enseñéis algo de ello..."

Salmos en medio de la noche

A propósito de las distintas miradas que coleccionó Arne en torno a la noche oscura, aquí hay una muy hermosa:

"Estaréis tristes,
pero vuetra tristeza se convertirá en gozo.
La mujer, cuando va a dar a luz, está triste,
porque le ha llegado su hora;
pero cuando ha dado a luz al niño,
ya no se acuerda del aprieto
por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo..." (Juan 16, 21)
Tal vez algún hermenéutico me diga que no se refiere a eso de la noche, pero entonces ¿a qué? Los árboles en invierno no están perdiendo el tiempo, crecen hacia adentro, como dijo un buen profesor.
Hace mucho años, cuando aún yo era un tierno cervatillo escribí un salmo en medio de la noche:

Es que tu reino es tan espiritual
Señor, y yo tengo una piedra
Incrustada en el estómago.
No quiero decir que has sido Tú quien la ha dejado
(Perdóname, Jesús, tú lo sabes todo)
Solo sé que nadie se hace responsable
Y no puedo pensar sino que soy horrible
Y que Tú con otras almas más hermosas te deleitas.

Tú me quieres. Es la fe que me pusiste.
Pero tus caricias vienen de otro mundo
Y yo ya me cansé de enderezarlas y adornarlas
Es la sutileza con que dices una cosa y luego otra
Que me llena de impaciencia.

"El viento sopla donde quiere"
Es así como cruelmente me enamoras
No lo digo con cariño ni es dulce reproche
Porque de mí nadie se burla
Ni siquiera Tú, Señor, y sin embargo
El enojo que me pena
Y la pena que me enoja
Te prometo
Cada vez que oiga tu nombre
Sencillamente
Deshacerme

viernes, 10 de agosto de 2007

Pabellón nº6 v2.0

Después de una fugaz tentativa en el año 2005, el Pabellón nº6 abre sus puertas por segunda vez. Pero ojo, ahora todo será diferente: escribiremos 4 internos del pabellón. Ya se incorporó Gabriel, pronto lo hará Rosa y ya daremos noticias del cuarto integrante. Si en el 2005 éste blog iba a estar dedicado a la literatura, el arte, la espiritualidad y todo lo que es serio (razones obvias del fracaso), hoy queremos incorporar la vida, el humor y la queja. Abriremos el espectro temático lo más posible y seremos como dioses.
(11/8 Gabriel dixit: además tendremos un diseño de pura vanguardia escolástica en el que estoy trabajndo ;)
Así dejo abiertas las puertas para todo el que quiera salvar el estrecho sendero que conduce al pabellón.
Y para re-comenzar bien vaya este poema de Hesse.

Escalones
(Stufen)

Así como toda flor se enmustia y toda juventud cede a la edad,
así también florecen sucesivos los peldaños de la vida;
a su tiempo flora toda sabiduría, toda virtud,
mas no les es dado durar eternamente.
Es menester que el corazón, a cada llamamiento,
esté pronto al adiós y a comenzar de nuevo,
esté dispuesto a darse, animoso y sin duelos,
a nuevas y distintas ataduras.
En el fondo de cada comienzo hay un hechizo
que nos protege y nos ayuda a vivir.

Debemos ir serenos y alegres por la Tierra,
atravesar espacio tras espacio
sin aferrarnos a ninguno, cual si fuera una patria;
el espíritu universal no quiere encadenarnos:
quiere que nos elevemos, que nos ensanchemos
escalón tras escalón. Apenas hemos ganado intimidad
en una morada y en un ambiente, ya todo empieza a languidecer:
sólo quien está pronto a partir y peregrinar
podrá eludir la parálisis que causa la costumbre.

Aún la hora de la muerte acaso nos coloque
frente a nuevos espacios que debamos andar:
las llamadas de la vida no acabarán jamás para nosotros...
¡Ea, pues, corazón arriba! ¡Despídete, estás curado!

Noche oscura, nada veo

Un conocido que padecía de trastorno bipolar, en sus momentos álgidos de euforia e intensa productividad, agradecía a Dios por su enfermedad y calculaba que un solo día de éstos justificaba todo un año de sufrimiento. Pasados unos días, ya no pensaba igual, sino todo lo contrario.
Ivan Karamazov se negaba a aceptar que una reconciliación universal pudiera reparar el sufrimiento de los niños, “Sí, esa armonía vale menos que estas lágrimas que no se han pagado”. Es un aspecto que el pensamiento moderno introdujo a la noche oscura: si se piensan en el marco de un eterno retorno, cada dolor adquiere dimensiones infinitas.
Poco antes de morir Santa Teresita de Lisieux escribía: “Me parece que las tinieblas, adoptando la voz de los pecadores, me dicen burlándose de mí: "Sueñas con la luz, con una patria aromada con los más suaves perfumes; sueñas con la posesión eterna del Creador de todas esas maravillas; crees que un día saldrás de las nieblas que te rodean. ¡Adelante, adelante! Alégrate de la muerte, que te dará, no lo que tú esperas, sino una noche más profunda todavía, la noche de la nada"”.
En la Noche oscura de San Juan de la Cruz, una vez que se ha consumado la unión entre la amada y el amado, puede aquella dejar todo su cuidado entre las azucenas olvidado. Sin embargo, este cuidado existió y, aunque a posteriori la noche oscura es indiscutiblemente dichosa, en su momento fue amarga y terrible para el sentido y horrenda y espantable para el espíritu, como dice en su glosa.
Una de las señales que San Juan asocia a la noche oscura, tanto del sentido como del espíritu, es la de “no poder meditar ni discurrir”, primeramente porque la comunicación con Dios se hace espiritual y luego “por la alteza de la sabiduría Divina, que excede el talento del alma y de esta manera le es tiniebla”. Así, las aporías o argumentos contra la fe deben ser soportados hasta encontrar a Dios en parte donde nadie parecía.
¿Cómo es posible entonces que la noche venga con ansias en amores inflamada? Simone Weil afirma que “no se puede aceptar la existencia de la desdicha más que viéndola como distancia.(...) Pero esa distancia sólo es separación para los que aman. Para los que aman, la separación, aunque dolorosa, es un bien, pues es amor”
Si esta dolencia de amor no se cura efectivamente sino con la presencia y la figura (Cántico espiritual), para escribir el feliz desenlace de su dichosa ventura, el santo debió haber gozado de esta especial gracia. Sin embargo, una persona que no la ha experimentado bien puede dudar de ello, sobretodo al encontrar testimonios como éste de Teresita:
“En efecto, si usted juzga por los sentimientos que expreso en las humildes poesías que he compuesto durante este año, debo de parecerle un alma llena de consuelos, para quien casi se ha rasgado ya el velo de la fe. Y sin embargo, no es ya un velo para mí, es un muro que se alza hasta los cielos y que cubre el firmamento estrellado...”

jueves, 9 de agosto de 2007

La ópera es mía, me la quieren quitar

"Handel: Dígame dónde esconde su hermano la ópera que me ha robado... Dígamelo... y lo dejaré en paz como a una rata en su ático... ¡Ladrones!
Riccardo Broschi: Usted me robó a mi hermano, maestro."

Farinelli de Gérard Corbiau.
(Quien ha escrito y dirigido también El maestro de música y La pasión del rey, ésta última sobre Jean Baptiste Lully en la corte de Luis XIV. Próximamente estrenará Vivaldi, Un prince a Venise, Aquí el trailer en Youtube. De fondo se escucha el Concierto para dos violines en Lam, cuya entrada suena todos los días en el programa "Concierto Barroco" de Radio Beethoven, 96.5FM)

Anotaciones recientes